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miércoles, 16 de junio de 2010

Tiki Público

Aloha nui loa!


Madre mía, qué calor que hace. En el diario Público del domingo pasado, para empezar a encarar el verano, Lucia Lijtmaer nos presenta una ruta Tiki por Barcelona, acompañada de una introducción-entrevistilla a un servidor. Lucia propone empezar por el Tahiti, hacer una parada en el Aloha y acabar en el Kahala.

Está estupendo que en un diario de tirada nacional (aunque este artículo salga en la edición catalana) se publique un artículo sobre Tiki, y que incluso se contacte con alguien que sabe un par de cosas sobre el tema como es Mr. Ivan. Aún así, hay un par de cosillas que me gustaría puntualizar.

Para acabar la ruta, Lucia nos invita a ir a la Hawaiian Party del Prat, pero dice que las organizo yo, y eso es demasiado trabajo que afortudanamente hace Kike Hayride. Otra cosilla, si vais desde el Tahiti al Aloha, a mitad de camino os pilla el Kahiki, no dejéis de hacerle una visita.

Os dejo el artículo para vuestro uso y disfrute.


Mahalo Lucia!

Mr. I.

jueves, 3 de junio de 2010

Beachbum Berry Remixed



Aloha a todo el mundo!

Ya sé que en este blog hablamos un montón de Beachbum Berry, casi tanto como de nosotros mismos, pero es que de alguna manera es nuestro gurú, al menos en cuanto a cócteles tiki se refiere. Y bien, se ha publicado hace unas semanas el "nuevo" libro de Jeff, Beachbum Berry Remixed.

Entrecomillo "nuevo" porque en principio es la versión actualizada y unificada de sus dos primeros libros, Grog Log e Intoxica!. Pero no es simplemente una revisión, amigos.

Algo que echaba en falta en los libros originales, comparándolos con el posterior Sippin' Safari, es texto. Sí había una explicación breve del origen de algunas recetas, pero era algo más bien anecdótico. Otra cosa de la que carecían los primeros libros es imagen. Me parece bien la austeridad y el blanco y negro, pero a quién no le gustan unas bonitas fotos en muchos colores impresas en papel estucado?

Pues bien, los peros que les podamos poner a Grog Log e Intoxica! Quedan más que subsanados en esta nueva edición. Entre las recetas, se intercalan una serie de artículos sobre temas concretos, complementados con las recetas pertinentes. Por ejemplo, en el interesantísimo artículo sobre la paternidad del Mai Tai, se adjuntan 4 recetas diferentes que resumen lo que explica el artículo.

Mención especial también para las fotos del libro. Hay un montón de imágenes, tanto fotos vintage de bares, camareras y bartenders como fotos de cocktails con unas decoraciones increíbles, de las que ya hablaremos.

Y la novedad real de este libro está en sus dos apéndices. El primero de ellos es una selección de recetas del autor, aparte de las que incluyen Grog Log e Intoxica!. Y el segundo es una colección de propuestas de cócteles tiki de varios bartenders de todo el mundo, desde los más respetuosos con la tradición tiki, como el Dead Reckoning de Martin Cate, hasta la deconstrucción y las técnicas moleculares del Mai Tai 3000 de Jamie Boudreau.

En fin, que tanto si tenéis Grog Log e Intoxica! como si no, deberíais haceros con una copia de Beachbum Berry Remixed pero ya. Si no lo queréis comprar en Amazon, igual lo pilláis en Freaks, como yo, o en Madrid Cómics.

Aloha,

Mr. I.

martes, 8 de septiembre de 2009

Stylelab Magazine

Hombre! Hola!

Ya hacía unas cuantas semanas que no escribía por aquí... el verano me aplatana bastante, pero ya estamos de vuelta!

Aunque algo de actividad sí he tenido, no os penséis. Stylelab es una nueva revista de moda editada en Valencia por Metagrafic. Está a punto de publicarse el número 0, cuya temática principal es el estilo pin up, burlesque y vintage en general.


El artículo principal son unas fotos a la starlette Vinila Von Bismark, y algunos de los estilismos son en plan exotica/hawaiiana. Considerando esto, el editor, Javier, me pidió que escribiera un artículo sobre la historia del tiki, a lo que accedí diligentemente.

Podéis ver la revista completa aquí, pero si queréis leer el artículo, os recomiendo leer esta entrada, que tiene un cuerpo de texto adaptado para pantalla y os ahorráis algún retoque de estilo con el que no acabo de estar muy de acuerdo.

Mahalo nui loa,

Mr. I.

Breve historia del tiki

Pongamos que estoy degustando un misterioso combinado de ron rodeado de una exuberante vegetación. Suena música exótica, mezcla de jazz, hawaiiana y sonidos de loretes y monos varios. Mi butaca es de bambú y el estampado de mi camisa es floreado, y en otro contexto podría ser hasta calificado de hortera. ¿Dónde estoy? La primera impresión es que estoy en un paraíso tropical, pero en realidad podría estar en California, Londres o Lloret de Mar. Pues el tiki viene a ser más o menos eso, montar un tingladillo tropical a partir de elementos que la imaginación colectiva etiquetaría como exóticos. Tampoco vamos, a estas alturas, a intentar convencer a nadie de que un "bar hawaiano" es hawaiano de verdad, pero veamos de dónde viene todo esto.

California, 1932. Estados Unidos atraviesa la Gran Depresión. Ernest Beaumont Gantt, después de una época un tanto borrosa de su vida que pasa navegando y traficando con alcohol durante la ley seca, decide sentar la cabeza y monta un bar en Hollywood llamado Don the Beachcomber. Ernest decora su local con los artefactos que había recopilado durante sus viajes por el Pacífico, y reúne una carta de cócteles nunca vistos hasta el momento. Lejos de la pureza y la sofisticación de los martinis de los speakeasy de Nueva York, los cócteles de Don the Beachcomber son de sabor complejo y misterioso, con un equilibrio entre los cítricos, el azúcar, la potencia y el cuerpo de los rones y el toque final de las especias, que explota en una sinfonía de aromas redonda. El bar tuvo tanto éxito que dos años después abrió un restaurante con el mismo nombre, contando con la ayuda de escenógrafos de Hollywood para potenciar el ambiente exótico del bar original. El nuevo restaurante se convirtió en un must para las estrellas de la época y todos iban a probar los potentes brebajes de Ernest, que ya se había cambiado legalmente el nombre a Donn Beach.

Si decimos que Donn plantó la semilla, también podemos afirmar que Victor recogió los frutos. Victor Bergeron, alias Trader Vic, era un buscavidas metido a restaurador. Con una infancia muy complicada por la tuberculosis, siempre se las apañó para salir adelante con unos cuantos dólares en el bolsillo. Montó en Oakland su primer chiringuito, el Hinky Dinks, con 800 pavos que le prestó su tía. Era poco más que una barraca de madera donde por cuatro duros daba de comer y beber a su clientela, que gracias a su carisma y a su visión para los negocios era siempre abundante.

Victor hizo un viaje por el Caribe, donde aprendió los secretos del ron de los maestros cubanos. Había escuchado hablar de ese sitio exótico de Hollywood donde iban todos los famosos, y pensó que esa fórmula sería más beneficiosa que inflar a cervezas a la white trash de su barrio. Al volver hizo reformas en su negocio, que reabrió bajo el nombre de Trader Vic's, repitiendo la fórmula de Don the Beachcomber y compitiendo también en éxito. Poco después abrió otro local, y otro, y otro más, hasta acabar montando una cadena por todo el mundo, con presencia incluso en la Costa del Sol, con los recién desaparecidos locales de Estepona y Marbella. Victor lleva a casa el exotismo de sus bares, con su propia línea de productos gastronómicos, libros de recetas y souvenirs.

El fenómeno tiki, entonces, nace en los años 30, pero es en los 50 cuando eclosiona y todo Estados Unidos se llena de locales seudopolinesios, algo habitual en el ocio de la época. Las revistas gastronómicas del momento escribían efusivas críticas de los cócteles servidos en restaurantes como The Luau, Kon Tiki, Mai Kai o Bali Hai. Los bartenders se valoraban en función de la calidad de sus recetas, que guardaban celosamente hasta el extremo de llevárselas a la tumba. Entrando en un bar tiki, los americanos medios de la época se trasladaban a un mundo exótico, dejando los problemas de la vida cotidiana en el aparcamiento y sintiéndose salvajes sofisticados en un entorno similar a los de las películas de aventuras por el Pacífico que veían en la gran pantalla.

Era un momento de una aparente benevolencia económica posdepresionista que animaba a consumir. Los vuelos intercontinentales empiezan a democratizarse y el público viaja al Hawai real donde esperan encontrarse con los paraísos tropicales de los bares de su ciudad, pero claro, estos lugares son inventados. En un mismo local se mezcla decoración e imaginería de Hawai, Tahití o las Islas Marquesas, todo vale bajo el pretexto del exotismo. Por tanto, los restauradores del continente se ven obligados a "exportar" el pop polinesio a su presunto lugar de origen, montando bares tropicales en el trópico. Se crea así un curioso efecto bucle, una de las muchas contradicciones e incorrecciones que hacen que el tiki nos guste por naif.

Ya en la década de los 70, lo que mola es la música disco, Farrah Fawcett y la blaxploitation. El tiki se ve como una cosa cutre y hortera, son aquellos bares decadentes con plantas de plástico y cócteles enormes y dulzones que caen en el olvido. Sólo algunos bares aguantan con más pena que gloria los envites de los nuevos tiempos.

¿Y qué pasa en España? La historia del tiki español es muy borrosa, llegando a la categoría de culebrón, aunque el origen está más o menos claro. Una familia china procedente de Nueva York monta en Madrid el desaparecido House of Ming en 1965, y a partir de ahí la fórmula se va ramificando por todo el país. Gracias a la prosperidad del turismo en España en los 70, llegó a haber varias docenas de bares hawaianos, polinesios, melanesios o exóticos en general, de los cuales sobreviven más de los que pueda parecer bajo nuestra mirada más cool. Poner aquí una lista no tendría mucho sentido. Parte de la gracia y del sentido de aventura es irlos descubriendo poco a poco, nos hará sentir verdaderos arqueólogos urbanos. Aunque para empezar, visitar el Kahala en Barcelona o el Mauna Loa en Madrid ya está bien.

Volvamos a los Estados Unidos. A mediados de los 90, por aquello de matar al padre e idolatrar al abuelo, empieza a haber un renovado interés por aquellos bares tiki tan divertidos. La publicación de The Book of Tiki, de Sven Kirsten, es el catalizador de un renacimiento del pop polinesio. Los tiki-aficionados son personajes curiosos ataviados con camisas floreadas y con diferentes obsesiones, dedicadas a la resurrección de un movimiento más estético que cultural, hedonista y con una enfermiza tendencia a la acumulación y la idolatría. Y les encanta.

Ser aficionado al tiki hoy día implica mucho más que simplemente ir a los bares. Un buen fan tiene una profusa colección de tiki mugs, los vasos de cerámica donde se sirven los cócteles, cuanto más raros y antiguos mejor. Tallas de dioses polinesios introducen divinidades paganas y cultos olvidados en sus hogares. Su colección de camisas aloha vintage en el armario es incontable. Acumulan ajados vinilos de música exotica, de artistas como Martin Denny, Les Baxter o Arthur Lyman. Un tiki-aficionado tiene un bar en su casa y cuando viaja lo hace en función de la cantidad de bares tiki que haya en la ciudad a visitar. Artistas como Shag, Derek Yaniger, Bosko o Crazy Al recuperan en sus obras el espíritu del pop polinesio, ya revisado y adaptado al gusto actual. Jeff "Beachbum" Berry rescata las recetas perdidas de los cócteles tiki originales, robándolas literalmente del bolsillo de aquellos bartenders celosos que experimentaban en la barra. Tiki Central es el foro de internet donde se reúne la comunidad internacional para discutir los más variopintos temas, desde mostrar hallazgos en rastros hasta discutir sobre el diámetro óptimo de las pajitas para tomar cócteles. Anualmente, se reúnen en festivales como el Hukilau en Florida o el Tiki Oasis en California para celebrar sus exóticas pasiones.

Y celebrando es como vamos a acabar este artículo, con un buen cóctel. El Mai Tai es la quintaesencia de la bebida exótica, y su autoría podríamos decir que pertenece a Trader Vic, aunque, como todo por estos lares, no está muy claro. De todos modos, el Mai Tai se prepara de la siguiente manera. Llenamos un vaso double old-fashioned (un vaso bajo y grande) con hielo picado, y vertemos 30 ml de ron añejo de Jamaica, 30 ml de ron añejo de Martinica, 15 ml de curaçao rojo, 7,5 ml de sirope simple y 7,5 ml de orgeat, que es un sirope de almendras amargas. Exprimimos una lima en el vaso, con la que obtendremos unos 40 ml de zumo fresco, y también echamos la cáscara de media lima. Todo eso lo vertemos en una coctelera y agitamos como locos durante 10 segundos. De vuelta al vaso, decoramos con una rama de menta fresca y servimos. El Mai Tai no lleva ni zumo de naranja, ni de piña, ni granadina, en contra de lo que piensan muchas coctelerías lejanas al tiki. Para brindar, podemos usar una fórmula hawaiana: Okole Maluna!

Mr. I.

Originalmente publicado en Stylelab número 0

domingo, 1 de marzo de 2009

Tiki Mugs. Cults Artifacts of Polynesian Pop

Aloha!

Recientemente la nueva editorial Korero Books, de la cual tenemos el 80% de sus títulos, ha lanzado el libro TIKI MUGS: Cult Artifacts of Polynesian Pop, escrito por el polifacético Jay Strongman y con prólogo de Holden Westland, es decir, el señor Tiki Farm.


Hace ya tiempo que este volumen está anunciado, pero entre unas cosas y otras, la publicación se ha ido retrasando hasta ahora. Y entre que en las primeras pruebas que se mostraron de la portada sólo aparecen mugs de Tiki Farm y que Jay es europeo, se levantaron bastantes suspicacias en Tiki Central que ponían en duda la profundidad del libro, insinuando que era un libro ligerillo o incluso un catálogo de Tiki Farm. Francamente, algunos rostros pálidos son demasiado arrogantes. Menos mal que otros pobres desgraciados europeos como Sven y Otto salieron en su defensa.



Bueno, dejando a un lado polémicas sin sentido, hablemos del libro en si. Nada más lejos de ser un simple álbum de cromos. El autor resume la historia del tiki desde sus orígenes en los Estados Unidos de la post-depresión hasta su pérdida de la inocencia a finales de los 60 y el momento en el que tiki became tacky en los 80 (justo cuando en este país era lo más, recordemos que nuestra post-depresión coincide con la transición). También hace un análisis del tiki-revival de mediados de los 90, en parte a remolque de la recuperación de la cultura lounge, en parte síntoma de la costumbre humana de matar al padre e idolatrar al abuelo. Y dentro de todo este mundo, toma como hilo argumental y símbolo doméstico de poly-pop el tiki mug. Un bar está en un sitio fijo y un mal día cierra, pero los miles de vasos que han salido de ese bar hace que el espíritu del local siga vivo en todo el mundo, especialmente si un personaje como tú o como yo lo atesora en su casa para adorarlo y venerarlo. También podemos considerar un vaso como un trofeo o souvenir de la visita a un templo tiki, y exhibirlo triunfantes en nuestras estanterías.

Eso sí, una buena mitad del libro consiste en una muestra de fotos de vasos, en su mayoría bastante raros (en el sentido de poco habituales), y ordenados por estilos. Esto nos podría recordar a "el libro" de coleccionistas de vasos, el Tiki Quest de Duke Carter, pero no tiene mucho que ver. Mientras el volumen de Carter hace un repaso de la historia de los tiki mugs, el libro del que hablamos hoy hace una revisión de los artistas y fabricantes actuales de estos anhelados objetos, mostrando en su mayoría piezas de la última década de ediciones limitadas y poco vistas.


Y cuál fue nuestra sorpresa al ver que una de las categorías mostradas es Spanish. Dos pedazo de páginas, más algún que otro ejemplo salpicado a lo largo de libro, nos muestran algunos de los vasos de Porcelanas Pavón, como Caña con Careta (rebautizado Bamboo Face), Cabeza de Paja, Máscara Ojos Hundidos o Malekula. Me se saltan las lágrimas. Lo que no saben, o al menos no lo muestran, es cuáles son los Spanish Tiki Mugs originales, qué había antes de los Pavón, o de dónde salen los exóticos diseños ibéricos, que poco tienen que ver con los americanos. Amigos, esto sería adentrarse en los misterios de la historia del tiki español, algo demasiado oscuro como para hablar de ello aquí y ahora...

Mahalo,

Mr. I.

domingo, 1 de febrero de 2009

The Essential Cocktail

Aloha a tós!

Vía el Grog Blog del Bum, leí sobre un libro de cócteles que destaca entre las docenas de publicaciones que podemos encontrar. De entrada, el autor es Dale DeGroff, a.k.a. The King of Cocktails, ahí es ná.


Dale fue uno de los tipos que, a mediados de los 80 en New York, cuando la ficción nos enseñaba a Tom Cruise haciendo malabarismo y la realidad era más bien el imperio del Margarita Mix (ninguno de los dos planes muy apetecible, la verdad), se preocupó de que los cócteles se hicieran como deben hacerse, con su método óptimo de preparación, ingredientes de calidad y frescos.

El caso es que con este nuevo libro, el autor nos muestra cómo hacer los cócteles clásicos, modernos e incluso las últimas tendencias del mundo del cóctel, aplicaciones de técnicas del mundo culinario, emulsiones, espumas y todo eso tan guay. Además, no sólo explica cómo hacer estas recetas, sino que profundiza sobre los ingredientes y la historia, dándonos además algo de cultura con la que podremos entretener a nuestros invitados explicando un par de anécdotas sobre lo que se están tomando.

Pero a qué viene todo esto? Pues que uno de los 10 capítulos está dedicado a los cócteles tropicales, incluyendo algunos clásicos tiki. Recetas originales de Donn Beach y Trader Vic's, como, Zombie, Fog Cutter, Mai Tai, el Mai Tai de Don, y una receta del Navy Grog que no necesita Navy Grog Mix y es diferente de la que ya habíamos visto.

Un diseño impecable y una fotografía muy bonita. Os recomiendo que os lo compréis ya y lo hagáis en Amazon UK, que está de oferta y la libra está por los suelos.

Hasta luego,

Mr. I.

miércoles, 28 de enero de 2009

Hazte tu propia Kon-Tiki

Aloha!

La semana pasada me enfrasqué en la ligera lectura de Kon-Tiki y Yo, de Erik Hasselberg que ya nos recomendaba el Sr. Castaway hace unos meses. Viene a ser la versión infantil de La expedición de la Kon-Tiki de Thor Heyerdahl. La mar de recomendable, sí señor.

El caso es que si queréis emular las hazañas de los noruegos en vuestro lago local (Parc de la Ciutadella, Retiro, etc.), podéis hacer la maqueta de Mario Vallejo.



Mario partió de un texto original de Selecciones del Reader's Digest de 1965 para elaborar su propio modelo. Así que nada, si queréis vuestra propia Kon-Tiki para jugar a los barcos o para molar en vuestro tiki bar, tenéis todas las instrucciones en su web.

Mahalo,

Mr. I.

miércoles, 22 de octubre de 2008

Ponche Zombie

Aloha!

Hace unos meses os hablábamos del cóctel favorito de mucha gente, entre otros mi amigo Eloi, que desde que lo probó no para de darme la vara, y también de Beachbum Berry, habitual de este blog y personaje con un cierto criterio en estos temas: el Zombie.

Visto que Halloween está a la vuelta de la esquina y que me toca organizar cierto evento, qué ponche es el más terrorífico? El Zombie Punch del Trader Vic's Book of Food & Drink de 1946. No es ni por asomo de un sabor tan complejo como el Zombie de Don the Beachcomber, pero hace el apaño. Entonces, necesitamos:

- 750 ml ron oscuro jamaicano Myers's
- 1,5 l ron blanco cubano
- 375 ml Demerara 151
- 750 ml curaçao
- 1,5 l zumo limón
- 1,5 l zumo naranja
- 500 ml granadina (Monin, nunca Rives!!!)
- 1 oz Pernod

Todo esto en una ponchera enorme, mucho hielo y para adentro. Según la receta, hay para 30 bebidas, pero a mí me parece poco, qué queréis que os diga.

En fin, que vaya bien la fiesta,

Mr. I.

martes, 22 de abril de 2008

Trader Vic's Tiki Party!

Aloha, amigos!

A veces somos un poco obvios, lo sabemos. Pero a veces lo obvio es una sorpresa. No sé muy bien cómo acabar de explicar esto pero bueno, supongo que irnos a un caso práctico va a ser lo más operativo.


El caso es que hace tiempo que tenemos visto, como todos vosotros, el librito de más arriba, Trader Vic's Tiki Party!, de Steve Siegelman y fotos de Maren Caruso. No sé a vosotros, pero a mí la verdad es que a bote pronto no me daba muy buena espina. Quizás es porque mi relación con Trader Vic's es un poco amor/odio. Me encantan sus bares, sus cócteles y la historia de Vic. Pero me revienta un poco la cosa esta corporativista de vender productos y todo eso, sobretodo teniendo en cuenta que su calidad está cayendo en picado. Y mucho me temía que este libro iba a ser un compendio de recetas para hacer con los productos TV's.

Y en cierto modo así es. Muchas de las recetas que aparecen en el libro sólo se pueden hacer si tenemos los productos de su marca. El que se piense que se va a poder tomar un Navy Grog o un Tiki Puka Puka así como así, lo lleva claro si no tiene una botella de TV's Navy Grog Mix. Además, todo el mundo sabe que los cocktail mixes que venden no son los mismos que usan en sus locales. A no ser que os liguéis a una camarera o un barman del Trader Vic's, no vais a conseguir un Navy Grog Mix de verdad. También podéis ir a su local de Atlanta, donde dicen por ahí que venden los mixes originales.

Aún así, lo cierto es que el libro tiene un montón de recetas resultonas, no demasiado complicadas de hacer y con ingredientes asequibles, al estilo Trader Vic's. Incluye algunas recetas que ya no se sirven en los bares, varios cócteles sin alcohol o ponches para fiestas, que nos harán buenos apaños en nuestras luau multitudinarias. La parte de cocina también parece de lo más interesante, con un montón de recetas de cocina ideal para fiestas, en plan tapas, ensaladas y otras delicias para comer de pie. Incluso postres! A veces, cuando hacemos un guateque en plan exotica, no sabemos muy bien qué poner para cenar que no sea sushi, y con las recetas de este libro vamos a salir del paso de manera bastante digna y no muy difícil.

Pero bueno, para mí lo interesante de este libro es el capítulo de cómo preparar una fiesta. Es breve, pero bastante preciso y completo. Tiene tres apartados: El ambiente, la bebida y la comida, los tres pilares en los que Victor se basó para levantar su imperio. Nos da un montón de truquillos para que nuestra fiesta sea un éxito, desde cómo decorar la estancia, la música que tenemos que poner, consejos sobre cómo servir la comida y algo muy valioso tanto para principiantes como para avanzados, el curso intensivo en mixology. Nos explica desde algo tan básico como es agitar la coctelera hasta el Increíble Truquillo de los Mai Tais Clónicos, que os narraremos a continuación.

En definitiva, que es un librillo totalmente recomendable. Es muy barato y nos va a aportar un montón de ideas valiosas para las fiestas del verano que ya apunta. En Amazon lo tienen muy baratico, además el dólar está por los suelos. Para los impacientes que sean de Barcelona, vi que en Freaks lo tienen por 20€.

Buenas noches,

Mr. Ivan

martes, 4 de marzo de 2008

Shag: A to Z

Aloha!

Fantagraphics, dentro de su colección Blab! Books, ha editado el nuevo libro de nuestro amigo Josh Agle.


Shag: A to Z es un repaso a través de 26 ilustraciones dedicadas a las letras del alfabeto. Cada una de ellas está inspirada en un concepto que forma parte del universo del artista, rindiendo tributo a un estilo de vida hedonista y al diseño y la arquitectura de la era moderna. Cada ilustración es acompañada por una cuarteta compuesta por el mismo Shag, en general bastante naïf y divertidas.


Y el caso es que hay varios temas que nos tocan. Ku, Rum o Tiki, aparecen en sus letritas correspondientes. El poemita de Tiki (lo tenéis arriba) me ha resultado especialmente simpático.

En fin, es un librito absolutamente recomendable. La mayoría de las ilustraciones están basadas en conceptos que ya habíamos visto, pero están revisadas para esta edición. Su precio es de risa, y aunque no tenga muchas páginas (32), su tamaño es bastante generoso. Es también un bonito regalo para amigos con cierta sensibilidad, como un cuento ilustrado para mayores con el que disfrutamos del color y las formas de cada página.

Mahalo nui loa,

Mr. I.

domingo, 3 de febrero de 2008

2º Festival Surforama


Aloha!

Amigos valencianos, la envidia me corroe.

De aquí a un par de semanas se celebra la segunda edición del Festival Surforama, donde se arrejunta lo mejorcito del surf nacional y algún que otro estrangero. Os detallo el programa, con los MySpaces de todos los implicados. Qué grande es lo del intenné:

Viernes 15 de Febrero

21.30 Los Twangs, Zaragoza
22.30 Los Derrumbes, Santander
23.45 Los Coronas, Madrid

+ Dj Fernando Pardo
+ Dj Oscar Von Stocky
+ Dj Norton

Sábado 16 de Febrero

12.30 Concierto Homenaje a The Ventures (Japón 1965) en el Club Flow

+ Dj Norton

21.30 Los Malignos, Úbeda
22.30 The Vibrants, Zaragoza
23.45 The Rapiers, Londres

+ Dj Danny
+ Dj Vandella dubop

Todos los conciertos, excepto el de The Ventures de 1965, serán en la Sala Wah Wah, c/Campoamor, 52, en Valencia. El Maestro de Ceremonias del evento será Father Dick, que además nos presentará su libro Summer Fun. Historia de la música Surf, del que ya hablaremos en su momento.

Así que amigos, si el fin de semana que viene estáis por Valencia, no os perdáis este festival, ya que la calidad de los grupos participantes es insuperable, y en Valencia se pasa muy bien, os lo digo yo.

Aloha,

Mr. I.

domingo, 30 de diciembre de 2007

Calendario Tiki Bar TV

Aloha!

Por mucha Tiki-Tiki y mucha Chiva que aparezcan por aquí, nuestra favorita siempre será Lala de Tiki Bar TV. Y es que con motivo del nuevo año, Jeff y sus amigos acaban de publicar el 2008 Lala pin-up Calendar.


12 ilustraciones de Lala a todo color y al más puro estilo pin up por sólo 24.95$. Eso no es dinero.

Feliz 2008. Desde nuestro Tiki Lounge os deseamos un año lleno de aloha spirit, buena música, ron y limas.

Mahalo,

Mr. I.

sábado, 3 de noviembre de 2007

The Book of Tiki

Hola amigos de las cosas polinesias de mentirijillas!

Esto del tiki no ha sido siempre un camino de rosas. Durante los 80 ya os he explicado más de una vez que un bar tiki era el antro más chungo que os podáis imaginar. A mediados de los 90 la cosa se retomó, sabiendo que la tarea del tiki-aficionado era más bien la de un arqueólogo urbano que tenía que redescubrir esos bares olvidados, no como algo nuevo y guay. Pero, como os digo, el legado estaba por investigar.

Y en el año 2003 la increíble y prolífica editorial Taschen edita The Book of TIki, de Sven A. Kirsten.


Este libro, considerado la biblia del tiki, hace un repaso de la historia de los momentos clave del pop polinesio, desde los primeros templos tiki, los pioneros Don the Beachcomber, Trader Vic's o Kon-Tiki, hasta los más decadentes restaurantes que vinieron después, pasando por todos los aspectos posibles del tiki style. La gráfica de los restaurantes, los mixologists que sentaron las bases de los cócteles tiki, el coleccionismo de mugs o los artistas que dedicaron su talento a tallar los tikis que decoraban los locales (¡y los patios traseros de las casas!) también quedan reflejados en las páginas de este libro.

Así que amigos, ya sabéis. Si no lo tenéis, ya tardáis en haceros con un ejemplar de The Book of Tiki pero ya. Además, por aquí, que somos un poco catetos y no hacemos caso de estas cosas, se puede encontrar fácilmente en las librerías, incluso de oferta. Pero en la editorial lo tienen agotado, así que los yankis van de culo buscándolo. En Abebooks.com, una base de datos de libros de segunda mano, se cotiza bastante alto. Así que espabilad.

El autor ha escrito un par de libros más sobre el mismo tema. Uno de ellos es Tiki Style, que es una versión reducida de The Book of Tiki. Y el tercero es Tiki Modern, que es una revisión de la influencia del estilo exótico sobre el arte y el diseño en los años 50-60.

Mahalo,

Mr. I.

martes, 16 de octubre de 2007

Tiki Bar TV

Buenas noches, corazones.

Hoy vamos a hablar, por una vez, de una cosa moderna del s.XXI. Va de podcasts. Para los que estén todo el día en el bar, explicaremos de manera muy básica: los podcasts son archivos de audio o vídeo que hace el personal para que todos nos los bajemos y los disfrutemos en la intimidad. Haciendo un paralelismo simple, viene a ser un blog en formato audiovisual. Eso significa, de alguna manera, el verdadero inicio de la radio y la televisión independiente.


Y bien, este avance de la tecnología, ¿escapa a tiki? ¡No señor! Vamos unos años atrás, cuando la comunidad internauta empezaba a usar este formato. Y resulta que Jeff Macpherson, un director y guionista de televisión, estaba en un momento un poco raro de su carrera profesional, en la que tenía muchos proyectos en cartera pero ninguno cerrado. Vamos, que no tenía mucho curro esos días. Su amigo de la infancia Kevin Gamble le enseñó cómo la gente estaba empezando a hacer videoblogs, y de manera medio improvisada llamaron a su amiga Lala y una tarde de esas tontas grabaron un capitulillo. Como Jeff tenía un bar tiki en su casa y una bata blanca, la historia iba de un médico que recetaba cócteles para todo. Así que lo monta y lo cuelga, todo rodado y montado en un rato, sin pensar mucho y sin demasiada intención.


Pronto se da cuenta de que la gente ve su vídeo. Así que decide rodar otro, le parece divertido. Pero esta vez se lo curraría un poco más, ya que, después de todo, parecía que alguien lo estaba viendo. Aunque lo cierto es que estaba en la duda de si debía "malgastar" su energía y su talento en algo tan banal como un videoblog. Pero poco a poco fué ganando visitas, y se dio cuenta de que podía producir y dirigir su propio programa, sin tener que dar cuentas a nadie. Entonces decidió seguir adelante, recibiendo cada vez más visitas. Así que en vistas del éxito creciente, Jeff recibe ofertas de varios canales de televisión para convertir el show en una serie con episodios de media hora, pero los rechaza porque se da cuenta de que el formato no funcionaría.

Y llega un momento en el que tiene, así como quien no quiere la cosa, 350.000 suscriptores a sus podcasts. Nosotros en nuestro blog tenemos tres o cuatro lectores habituales y estamos contentísimos, así que imagina. Podéis sumaros a la larga lista de espectadores en su web.


Los capitulillos (a fecha de hoy llevan 30) son un poco chorras, pero muy graciosos. Van eso, de un médico, el Dr. Tiki, que receta cócteles para curar todos los males, lo que está bien. El bartender es Johnny-Johnny, y Lala es una habitual del bar y compañera de fatigas. Algunos episodios son algo más especiales, como el que os pongo arriba. Bunnies explica, básicamente, un juego para emborracharse, y se ha convertido en un hit del programa. Ya os podéis aprender las normas y echar unas partidillas el fin de semana, ya veréis qué risa.

Para terminar, perdonad por el comentario machista y totalmente fuera de la línea de este nuestro bienamado blog, pero es que Lala está buenísima, y además se la ve alegre y dicharachera. Sólo por ver los bailecitos que se monta al principio de cada capítulo, amigos machotes, ya vale la pena suscribirse al podcast.

Hala, a disfrutar de la vida,

Mr. I.

sábado, 6 de octubre de 2007

Mr. Bali Hai

Aloha!

Hace unas semanas leía en el Grog Blog de Beachbum Berry una entrada sobre el Mr. Bali Hai, el cóctel marca de la casa del restaurante Bali Hai, en San Diego desde 1955.

Bueno, Beachbum publica su receta en su libro Intoxica!, que todos deberíais tener en casa, y no es muy bonito publicar aquí algo que está en un libro, ya que ahora ya no lo compraréis. Pero bueno, tengo que decir que esta receta ya la ha visto publicada en internet y al parecer nadie se queja, así que os la pongo. Anyway, Bum, if you ever read this and you want me to remove it from the blog, please tell me. Ya está. A ver, la receta:

- 1 oz. Zumo de Piña
- 1 oz. Sour Mix
- 1/2 oz. Coffee Brandy
- 3/4 oz. Ron Blanco de Puerto Rico
- 1 oz. Ron Myer's


Agitar en la coctelera con un puñado de hielo picado y servir en esta vaso tan chulo, el caníbal con un hueso en la nariz y los ojos cansados de tanto perseguir a los turistas americanos. Todo un clásico, reeditado no hace mucho por Tiki Farm, pero ya agotado. Siempre nos quedará eBay.

Esta receta desapareció del restaurante, pero recientemente volvió a la carta. Um, sólo que cambiaron la receta. Ya no lleva brandy de café, sino de arándanos, y el ron Myer's se sustituye por Lemon Hart 151. Eso sí, no conocemos las medidas, así que no lo hagáis en casa, ya que habiendo 151 por medio el resultado puede ser doloroso.

Bueno, os voy a explicar en otra entrada cómo se hace el coffee brandy.

Okole Maluna,

Mr. I.

sábado, 7 de julio de 2007

Jeff "Beachbum" Berry

Hola amigos.

Como ya he mencionado en algunos posts, los pioneros de la coctelería exótica son figuras como Don the Beachcomber, Trader Vic o Steve Crane, es decir, los pioneros de los grandes bares tiki de la era dorada.

Actualmente no existe esa figura del gran revolucionario de las bebidas, ya que al parecer no queda mucha cosa por inventar en este mundo. En lugar de eso, la labor a realizar sería recuperar las recetas perdidas de los clásicos, ya que muchas veces lo que nos encontramos en los bares son cócteles excesivamente dulces que poco tienen que ver con sus recetas originales.



Y aquí es donde entra Jeff "Beachbum" Berry. El Bum ha sido reconocido como uno de los mejores mixologists del mundo por la prensa del sector. Publicó en 1998, en pleno renacimiento tiki, el Grog Log, un libro en el que aparecen un montón de recetas perdidas de los años 40, 50 y 60. Después vinieron Intoxica!, que podemos considerar una segunda parte de Grog Log, Taboo Table, donde en este caso, las recetas son de platos de los restaurantes Polinesios legandarios, de Don, Vic y otros locales clásicos. Por cierto, el de la foto es el propio Jeff harto de Mr. Bali Hais en el Bali Hai de San Diego, tal y como explica en su blog.



Y el último libro publicado por Jeff Berry es Sippin' Safari, en el que no sólo nos enseña recetas perdidas, sino que narra las aventuras que supone recuperar estas bebidas. No olvidemos que los barmen de la época eran increíblemente celosos con sus recetas, así que intentar redescubrirlas es poco menos que una tarea de arqueología de bar. Explica también las historias de los personajes que crearon las recetas, convirtiéndose así en más o menos una pequeña historia de la coctelería hawaiana.

Pues eso, que Beachbum es un tipo del que tenemos muchas cosas que aprender, y además parece bastante simpático. Hace poco se disfrazó de zombie, con sus muchas horas de maquillaje y todo, para la revista Tiki Magazine con motivo de promocionar su último libro. Ah, sí, se disfrazaba de zombie porque explica la historia y la receta del mítico cóctel zombie de Don the Beachcomber. Alguna foto y más información en su blog.

Mahalo,

Mr. I.

sábado, 16 de junio de 2007

Tiki Magazine

Hola, ya estamos aquí otra vez.

Encima de nuestra mesa siempre hay algún (o algunos) ejemplares de Tiki Magazine, una revista que va de.. adivina!

Hay muchas cosas por ahí que bajo el nombre de tiki lo único que hacen es acumular imágenes de tikis, moais, cócteles, bares en los 50's, y poco más, pero contra todo pronóstico, esta revista tiene texto, un montón de artículos muy variados que nos adentran en conocimientos más allá de "los moai están en la Isla de Pascua", "cómo molan los vasos tiki!" y las tonterías a las que os tenemos acostumbrados. No en vano, Nick Camara, el editor de la publicación, sabe escoger bien a sus colaboradores. Los articulistas son lo mejor de cada casa. Quizás nombres como Cherry Capri, James Teitelbaum, Beachbum Berry, Duke Carter o Crazy Al no os suenan mucho (algunos ya han aparecido en este blog), pero os aseguro que esta gente sabe de qué habla.



Hojeemos la revista. Suele tener unas buenas portadas, ya que siempre son encargadas a un artista que luego es entrevistado en el interior (en la imagen, portada de Shag), y a todo el mundo le gusta lucirse. En el interior encontramos varias secciones fijas, que tratan temas como noticias, eventos, viajes, arte tiki, vasos y otros coleccionables, pioneros tiki, música y alguna que otra sección peculiar, como Totally Tikified, que muestra casas que el personal se "tunea" en plan tiki, fliparíais. En el último número han incluído la sección Dream Wahiné. Recordad que wahiné, además de una diosa primigenia, también significa mujer en hawaiano, con lo que os podéis hacer a la idea de lo que va la cosa.

Podéis comprar la revista a través de su web, comprar números atrasados o suscribiros a precios bastante asequibles. Si vivís en Barcelona, se suele encontrar en la librería Freaks, al módico precio de seis euros.

Si os queréis comprar un número en particular, os recomendamos el que véis más arriba, ya que tiene un artículo sobre los bares de Barcelona y alrededores y eso tiene su gracia.

Pues eso, que aloha!

Mr. Ivan