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viernes, 8 de agosto de 2014

Aloha Oe!

Ia Orana!

Hace ya como tres años que este blog dejó de funcionar, y lo cierto es que me fui un poco a la francesa, y eso está muy feo. Y la cosa es que justo hace una semana la lectora Kareanne me dejó un comentario dándome ánimos para seguir escribiendo en la última entrada justo el mismo día que Abel, de Sr. Lúpulo, me reconoció en su local y estuvimos charlando cinco minutos sobre el tema. Así que me sentí un poco culpable y pensé que como blogger vuestro que soy, os debo una explicación, y esta explicación que os debo, os la voy a pagar.


El principio del fin coincide más o menos con el momento en el que decido ponerme a trabajar por mi cuenta, a finales del 2010. Amigos, ser autónomo es cosa seria, al menos respecto a tener tiempo libre, si la cosa funciona más o menos. Pero sobretodo coincide con la popularización del fenómeno tiki entre las masas (muy relativo, pero popularización al fin y al cabo), especialmente en el mundo de la coctelería. Con lo cual, de alguna manera, sentí que mi cometido ya estaba cumplido.

Podría escribir sobre un montón de cosas más. El Sr Castaway abrió un bar en Madrid, el maravilloso Kona Lei, Beachbum Berry abre un bar en New Orleans dentro de un par de meses, Latitude 29, para el que Lady Eve y yo hemos tenido el placer de hacer la imagen, nació una estrella de la talla de tikis entre nosotros, Mr. Fez, e incluso un día nos encontramos con Mermaid Maria, una sirena del Mediterráneo. Taschen acaba de publicar un libraco maravilloso de Sven Kirsten, Tiki Pop, y Lady Eve ha descubierto el Ho’ Oponopono. También os podríamos poner los dientes larguísimos con nuestra peregrinación a California el año pasado donde visitamos templos como Tiki-Ti, Enchanted Tiki Room, Trader Sam’s, el Bali Hai, Trader Vic's de Emeryville, Smuggler's Cove, Tonga Room, los restos de Tiki Bob y muchos más sitios moladores. Pero lo cierto es que a diferencia de hace unos años, no tengo la necesidad imperiosa de contarlo todo. Así que va siendo hora de despedirme de vosotros, al menos de momento.

Sin embargo, durante unos cuantos años estuve amasando este blog con doscientas y pico entradas, que se dicen pronto y estoy orgullosísimo de ello, con lo que lo dejo aquí colgado hasta que se acabe el internet en el mundo, porque sigue vigente como fuente de información para uso y disfrute de los futuros aficionados al Tiki.

Así que en nombre de nuestra Ohana, me despido de vosotros y os envío mucho Aloha. Disfrutad de la vida.


Mahalo Nui Loa,

Mr. I.

martes, 2 de noviembre de 2010

UK Rumfest o cómo sentirse bien por un día

Aloha amigos!

Como os anunciaba hace unos días, el Sr. Castaway y un servidor agarramos la cesta, la gallina y nos calamos bien la boina y nos fuimos para la capital del Reino Unido a ver qué nos encontrábamos por ahí. Y de paso le hacía de Cicerone al Sr. Castaway y le relataba experiencias pasadas in situ.

En fin, me ciño a la feria en sí, nuestras aventuras turísticas no son tan interesantes. Una vez nos acreditamos y accedimos a la feria, nos encontramos a Beachbum Berry y a Martin Cate, a quien no tenía la suerte de conocer en persona. La labor que está haciendo Martin en el Smuggler's Cove, en San Francisco, es excelente, ya hablaremos de él en otra ocasión. Bueno, el caso es que después de abrazos, presentaciones y demostraciones de afecto varias, Jeff (Beachbum Berry, vamos) nos dijo que en el stand de Appleton Estate estaban haciendo unos mai tais increíbles, que si nos apetecía. Vaya pregunta más tonta.

El caso es que al intentar acceder al stand nos encontramos con un cordón custodiado por una atractiva señorita que nos impedía entrar sin la pulserita VIP. Vaya, nuestro gozo en un pozo. Cuando nos dábamos la vuelta para ir en busca de otras aventuras más acordes a nuestro status, se me encendió la bombillita. Resulta que la guardiana del cordón era una vieja conocida de éste nuestro blog: Viviane, la camarera que hace unos años aguantó el tipo como una campeona ante una memorable incursión al Trader Vic's londinense. Así que sin comerlo pero no sin beberlo acabamos tomando cocktails con Jeff y Martin en el Appleton VIP Lounge.




Y la cosa no hacía más que empezar. Mientras estábamos intercambiándonos posavasos y otras baratijas con los americanos, apareció Leonardo Leuci, a quien conocí en Ibiza, con quien estuvimos paseando por los stands haciendo descubrimientos. Una de mis mayores sorpresas fue el Ron Diplomático Reserva Exclusiva 12 años, destilado a partir de miel de caña y no de melazas industriales. Otro producto muy interesante fue un ron overproof de Plantation con mucho potencial para la coctelería tiki, ya que a pesar de su alta graduacion, de 73º, es suave, dulce y aromático, a diferencia de otros productos similares, demasiado secos y etanólicos. De momento sólo tiene distribución en Alemania, pero pronto ampliarán mercado. Pero no, amigos, no puede sustituir al Lemon Hart 151. Otro overproof curioso es el Sunset Very Strong Rum, de St Vincent, con 84,5 gradazos que te ponen firme al primer sorbo. Una vez más, el impacto etanólico es mucho menor de lo que cabría esperar, ideal para dar un extra a ponches con mucha fruta, aunque que yo sepa, no se distribuye por aquí. Otro clásico que redescubrimos fue el Cockspur 12. Ninguna novedad, pero excelente ron. Y además nos pusieron unos Dark'n'stormys muy ricos.

También probamos cosas que no nos gustaron. Como el ron (de autor) Elements Eight. Un producto muy conceptual pero con poca chicha, tenía más pinta de vodka con sabores que de ron de verdad. También había infinidad de licores con base ron y cachaça a cada cual más cursi. Por ejemplo, Santa Teresa tiene un licor de café llamado Arakú que provocó opiniones encontradas entre nosotros.



A nivel de mercadotecnia, ganaban de calle, como siempre, Bacardí y Havana Club. Sus stands estaban a reventar. Los primeros hacían muchos cocktails muy vistosos y tenían el stand más grande y mejor situado. En cambio, Havana Club tenía un stand pequeño (literalmente era una caja de madera) donde hacían mojitos y regalaban sombreretes. Eso demuestra la poca curiosidad del público a la hora de gastarse sus vales de consumición. Nosotros, con pocas ganas de hacer cola, nos fuimos con una señorita de Sailor Jerry Rum que ponía unas calcomanías old style la mar de bonicas. En la foto, el Sr. Castaway sufre en silencio.


Pasado un rato, no sé muy bien cómo, acabamos en un seminario de Ron Zacapa a cargo de Lorena Vásquez, Maestra Ronera, sobre el proceso de elaboración del Ron Zacapa 23 y el XO. Interesantísimo, tanto poder ver y probar la materia prima, la miel de caña, como poder catar el ron en sus diferentes estados de envejecimiento. Es muy curioso cómo los sabores van evolucionando a medida que el ron se va añejando por el método de soleras.


Al estar en el seminario de Zacapa nos perdimos el Tiki Face Off, donde por lo visto hubo mucho desmadre. Pero sí asistimos (y participamos) a la preparación de la Piña Colada más grande del mundo. De manera muy poco seria, los asistentes que nos pudimos acercar vertimos en un barreño litros y litros de zumo de piña, crema de coco Coco Real y ron Wray & Nephew Overproof. El resultado fue más que aceptable, teniendo en cuenta las circunstancias.

Por culpa de una mala organización, más nuestra que del festival (que también tuvo sus cosillas), nos perdimos el seminario de Jeff Potions of the Caribbean, aunque ya os había hablado de esta clase durante el curso de Ibiza.

Y en fin, esto fue nuestra experiencia en el UK Rumfest. Tengo ganas de volver el año que viene, eso sí, estaría estupendo tener el programa de lo que vaya a pasar por adelantado para poder planificarse un poco mejor la jugada.

Mr. I.

martes, 19 de octubre de 2010

Tiki Bar Summer School: Día 4

Ya hace fresquete, el verano queda lejos, pero nos consolamos recordando el final del curso de Ibiza.


Llegamos al Bar Ítaca en diferentes niveles de decadencia física, pero llenos de ganas y energía para recibir los últimos seminarios y preparar nuestros proyectos. "Desayunamos" un ponche Chief Lapu Lapu que prepara Jeff mientras ponemos a punto los ingredientes para nuestros cocktails. El aire huele a cítricos, a limas, limones y pomelos, aparecen botellas sin etiqueta con siropes misteriosos y nadie suelta prenda. Es divertido.

Empezamos la clase. Jozef y Stan nos presentan un proyecto que realizaron en Bratislava. El Café Marrakech es un bar-restaurante estilo marroquí donde se trabajó muchísimo tanto en la construcción y decoración del local como en la carta. El concepto parte del Rick's Café de Casablanca.


Acabamos con un seminario que podría resumir el curso: Don VS Vic. Repasamos la historia del Zombie, bebida que creó Don como un cocktail tropical para machotes. Probamos un par de versiones, la receta original de 1934 y la versión simplificada de Jeff.


Después hablamos del Mai Tai y vemos la prueba de paternidad que Jeff explica en Beachbum Berry Remixed. La conclusión, más o menos, es que lo inventó Victor, pero vamos, que todo es muy borroso. Os recomiendo encarecidamente que lo leáis, porque la historia no tiene desperdicio.






Para terminar el curso, la traca final la damos nosotros. Uno por uno, explicamos cómo sería el tiki bar de nuestros sueños y hacemos públicas nuestras recetas secretísimas. En este blog veremos todas las recetas, pero os avanzo que la que preparé yo se basa en el licor de tomillo Frigola y en las lagartijas que pueblan la isla.


Después de las presentaciones, nos acercamos a un embarcadero en la playa y Jeff y Stan nos bautizan con una mezcla de rones. Lemon Hart 151, que contiene el alma de Don, nuestro padrino y la herencia de la historia tiki, y Clément VSOP, un ron añejo de nueva generación que representa lo que está por venir. Y así cerramos estos cuatro días de ron, especias, cítricos, azúcar, espíritu y Aloha.

Me vuelvo a casa con muchas más cosas que las que vine. Un montón de recuerdos imborrables, como la botella de Demerara 151 que vaciamos la primera noche viendo la puesta de sol, el viajecito en barco hacia Cala Comte, la Luau más primitiva que haya visto nunca, y en fin, todos los personajes que me encontré en Ibiza que acabaron siendo mis hermanos tiki. Gracias a ellos este curso fue algo muy especial. Así que a todos, desde el fondo del corazón, Mahalo Nui Loa y Aloha Oe.



Si queréis ver algunas fotos más, aquí las tenéis.

Mr. Ivan

miércoles, 13 de octubre de 2010

Rumfests

Aloha!

Amigos, este fin de semana nos vamos a poner hasta el... emmm este fin de semana coinciden dos festivales dedicados al ron, el UK Rumfest y el Barcelona Ron Festival.

Así que el Sr. Castaway y un servidor de ustedes tenemos plan para estos días, haremos doblete Barcelona–Londres. Os dejo el vídeo promocional del UK Rumfest para poneos los dientes largos.



Os contamos a la vuelta!

Mr. I.

martes, 14 de septiembre de 2010

Tiki bar Summer School: La Luau


Al final del tercer día celebramos nuestra Luau de graduación. Llevamos los trastos hasta el puerto de Sant Antoni, y viene a recogernos un barco que nos llevó a Cala Comte, donde nos asentamos. Lo cierto es que ver a una veintena de personas cargadas hasta arriba y con una amplia gama de estampados debería resultar algo chocante para los bañistas locales, pero a nadie parece importarle.



El suministro alcohólico funciona de la siguiente manera: Jeff prepara un ponche basado en la receta del Castaway que repartimos en nuestras cocteleras (todos llevábamos nuestro kit de barman de emergencia a punto). Entonces llevamos a cabo el ejercicio mágico del agitado simultáneo. Todos a una, enfriamos nuestras bebidas para empezar la fiesta.



Un par de servicios después llega el turno del Dr.Funk acompañando a la cena, consistente en unos increíbles bocadillos de carne asada en pan de centeno. El tercer ponche es el Suffering Bastard. Como no podía ser de otra forma, tuve el honor de ayudar a Jeff en la preparación de este último.



El sol se va poniendo y bueno, nosotros también estamos un poco puestos. Y como ocurre en estas ocasiones, el salvaje que todos llevamos dentro se despierta. Adoramos al fuego, bailamos danzas primitivas y bebemos la garrafa de la paz. Desde fuera igual parece una panda de borrachos jugando al Corro de la Patata alrededor de unas antorchas, pero nosotros estamos en otro mundo.


Finalmente llega el microbus que nos llevó de vuelta a la civilización, en cuyo interior caemos rendidos pero no sin ganas de continuar la fiesta. Pero sin el fuego y el mar no era lo mismo, así que nos vamos a dormir, que al día siguiente tenemos un examen.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Tiki Bar Summer School: Día 3


Desayunamos un Ti-Punch (de Rhum Blanc Clément, que por si a estas alturas no os habéis dado cuenta, es uno de los sponsors del curso) que nos preparamos nosotros mismos. Y acto seguido, empezamos el seminario de Jeff sobre decoración.



Aprendimos a hacer moldes de hielo, como por ejemplo el del cono del Navy Grog (una buena excusa para tomarse uno) o la cueva de hielo del Mystery Gardenia, un cóctel cremoso y excelente que no había probado nunca. También vimos los truquillos para decorar con fuego. Ya hablaremos del tema, porque tiene miga.


Nos enseñan unos mugs impresionantes de Gecko y de Cheekytiki. Por otra parte, llamamos story garnish a una decoración que refleja el concepto del cocktail, como por ejemplo el Three Dots and a Dash, donde tres cerezas son los tres puntos (three dots) y un trozo de piña el guión (dash). También aprendemos a usar piñas y cocos como continentes.

Siguiente clase: música. En este país, este es el gran tema pendiente de los bares tiki. Damos un repaso a los géneros que tendrían sentido en nuestro bar: Hawaiiana y Hapa Haole, Exotica, Bossa Nova, Surf, Lounge, etc. Jeff nos regala un CD con una cuidada selección musical para ir abriendo boca. Nos encanta que nos regalen cositas, ¿a quién no?


Y hablando del tema, ¡sorpreeeesaaaa! Stan y Jozef ponen una caja misteriosa en el centro de la "clase", y uno por uno tenemos que sacar a ciegas un vaso de Cheekytiki. Tuve bastante suerte, me tocó el Headhunter!!!! Oscar, en la foto, nos muestra orgulloso su vaso Zombie. No dejo de pensar que tienen la misma cara.


Después de comernos una hamburguesa rápida, Stan nos enseña la técnica del swizzle, que nos llega desde África a través del Caribe. Nunca había visto un swizzle stick de verdad. En su origen se llamaba bois-lele o baton-lele. Se trata de un palo de madera con un intenso y agradable olor a curry, nada que ver con los palitos de plástico a los que estamos acostumbrados. Tiene unas ramificaciones en la punta, que sirven para que, cuando lo giramos rápidamente entre las manos, tengamos una especie de batidora manual.


Stan, después de prepararnos un par de recetas, el 1575 Swizzle y el Queen's Park Swizzle, nos regala unos bois-lele. Es un regalo muy valioso, porque son muy difíciles de conseguir. Intentadlo.



No os perdáis la próxima entrega de las aventuras de Bastardo Saffrin en Ibiza!

Mr. I.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Tiki Bar Summer School: Día 2


Empezamos el día como acabamos el anterior: compartiendo una botella de ron. Esto es un no parar. En esta ocasión, Rhum Clément VSOP. Increíble, tiene los aromas verdes de los rones agrícolas pero suavizados y matizados por los años de añejamiento.


Stan nos habla sobre el Club de Cantineros de la República de Cuba, un organismo creado en 1924 para regular la profesión de barman, y así mejorar la imagen ante la creciente industria del turismo. Celebramos la iniciativa tomando un Cuba Manhattan (en la foto decorado estilo Pachá, recordad que físicamente seguimos en Ibiza).

Después de nuestro periplo cubano, Jeff nos explica la relación entre el Caribe y el Tiki. Y lo que voy a decir ahora puede parecer obvio: el origen de la coctelería tropical está en el trópico. En el s. XVIII, tanto los piratas como los colonos americanos tomaban ponches a base de ron, que junto al Daiquiri, fueron la base de la que partió Don para elaborar sus recetas. Posteriormente, como respuesta al éxito del tiki, los países caribeños como Cuba, Jamaica o Puerto Rico, crearon sus propios cocktails "tropicales" para reivindicar su origen, como es al caso de la Piña Colada, bebida nacional de Puerto Rico, o la evolución de ésta, el Painkiller, bebida creada en las Islas Vírgenes al estilo de los cocktails tiki y que es tan buena que rápidamente se incorporó a las cartas de los bares tiki. Es una continua retroalimentación trópico real — trópico falso.

Seguiremos con el relato próximamente.

Mr. I.

lunes, 30 de agosto de 2010

Tiki Bar Summer School: Día 1

Aloha a todos!

Ya han pasado unas semanas desde que volvimos de Ibiza. Y no han parado de venirme flashes de aquellos cuatro días de la Tiki Bar Summer School. La experiencia ha sido tan enriquecedora e intensa que va a ser difícil de explicar en un medio como éste. Pero bueno, para ambientaos, poneos algo de música exótica y preparaos un Zombie. Vamos allá.

La cita era a las 13:00 h. en el Bar Ítaca, en la playa de Sant Antoni. Delante del bar me encuentro con una panda de sospechosos con camisas aloha, y rápidamente nos identificamos y entablamos conversación. Nadie parece hablar español. Hay un montón de italianos, un holandés, un sueco...


Subimos al bar, donde Jozef Martiniak, Stanislav Vadrna y Beachbum Berry (en adelante Jozef, Stan y Jeff) nos reciben con un gran Aloha, un abrazo y un cóctel de bienvenida. Empezamos pronto. Mientras llega el resto de alumnos, nos quedamos embobados con una botella de Pimento Dram de verdad, de la marca alemana The Bitter Truth. Suena Martin Denny. Esto tiene buena pinta. Jeff reparte algunas chucherías, como postales, folletitos y pegatinas del Mai Kai, el Hukilau, sus libros... esas cosas que tanto nos gustan.


Un pequeño percance en aduanas hace que Jeff tenga que preparar los siropes de nuevo, provocando un ligero retraso que sirve para que nos vayamos conociendo. Y por fin, empezamos. Como introducción, Jeff nos explica la historia del tiki. Cómo el tiki bar, algo que hasta hace poco estaba bastante denostado, era en su momento álgido una experiencia de lujo, algo que no todo el mundo podía permitirse.



Repasamos también la trayectoria de los padres del invento: Donn Beach, Victor Bergeron, Steve Crane, Mariano Licudine, Ray Buhen, en fin. aquellos que sentaron las bases de la restauración tropical. De paso nos tomamos un Nui Nui y un Missionary's Downfall.

Después de un descansito para comer un bocata, Jeff nos llama a filas haciendo sonar una caracola. Y empieza el seminario sobre diseño de bares. Un bar tiki tiene que ser espectacular. Todo tiene que estar enfocado a crear una fantasía, a hacernos viajar y a olvidar lo que hay fuera. Tanto el exterior como el interior tiene que estar estudiado para que el cliente viva una experiencia inolvidable.


Para cerrar el día, Stan nos habla sobre vestuario. Si todos los aspectos de la construcción y la decoración de un bar son importantes, lo que lleven puesto los empleados no va a ser menos. Llevar ropa aloha no es simplemente ponerse estampados vistosos, sino que cada uno de estas piezas de ropa comunica una serie de valores y orígenes.


Al acabar la clase, Jeff y Stan nos ponen deberes. El último día habrá un examen teórico y otro práctico. Por un lado tenemos que explicar cómo sería el tiki bar de nuestros sueños. Por otro, elaboraremos una receta para un cocktail ibicenco. Nuestro cocktail debe tener un concepto detrás, y tendremos que pensar en historias e ingredientes de la isla. También hacemos planes para esa noche: la consigna es reunirnos en hora y media delante del Café del Mar.

Fuera de clase, y más relajados si cabe, nos reunimos en el punto de encuentro y vamos andando hasta Cala Gració, donde vemos nuestra primera puesta de sol en Ibiza mientras compartimos unas cervezas y una botella de Lemon Hart 151. Una manera increíble de acabar un día lleno de emociones.

domingo, 6 de junio de 2010

Tiki Bar Summer School

Aloha!

Hace unos meses vi en el blog de Beachbum Berry un proyecto que me dejó ojiplático. Ya con el nombre, Tiki Bar Summer School, uno se puede hacer una idea de por dónde van los tiros, pero si añadimos que la cosa se hacía en una isla griega perdida (Antiparos) y que el curso es impartido por Jeff Berry y Stanislav Vadrna, pues a uno se le ponen los dientes no largos, sino larguísimos. Pero en fin, después de darle muchas vueltas, decidí dejarlo estar.

Pero amigos, cómo es el destino. Finalmente la sede de la escuela se trasladó de la remota isla helénica a la cercana Ibiza. Eso ya era demasiado como para resistirlo, así que para allá que vamos. Nos encantaría que la representación local fuera nutrida, así que os recomiendo encarecidamente que si tenéis unos euritos y unos días disponibles, hagáis una bolsa con un par de mudas y tiréis para la isla balear. El curso se realizará en el Beach Bar Ítaca, en plena bahía de Sant Antoni de Portmany, en la foto. (más información práctica abajo).


El curso está dirigido principalmente a bartenders profesionales, pero los fans del Tiki también son bienvenidos. Consta de cuatro días, seis horas cada día, y habrá un máximo de quince participantes por grupo. El curso acabará con una luau de graduación y te dan un certificado. Lo que no sé es si tiraremos los sombreros de beachcomber al aire, pero eso es lo de menos.

Los maestros Jeff y Stan harán una revisión del concepto de Tiki bar y la cultura del pop polinesio: la fascinante historia, las recetas secretas, los trucos del negocio y los míticos personajes que estuvieron detrás de la explosión tiki de mitad de siglo.

El temario del curso será el siguiente:

• Historia Tiki. Haremos un viaje desde los primitivos ritos de la antigua Polinesia hasta el nacimiento de la coctelería tropical en Cuba y Jamaica y la locura de los bares Tiki desde Hollywood hasta Manhattan.

• El cocktail como tema de conversación. Una nueva relación entre bartender y cliente. La decoración y la presentación de los cocktails, serán por sí mismas una manera de empezar una charla, desde los vasos Tiki hasta la decoración con moldes de hielo o fuego.

• Mixología. El arte de la preparación de cócteles tiki, cómo crear un menú de cocktails y saberlo todo sobre los ingredientes. Y sobre todo, entender la estructura de las antiguas recetas perdidas.

• Diseña tu propio Tiki bar. Una guía completa sobre uniformes Tiki, decoración tropical, y cómo crear una atmósfera exótica: música Tiki, cultura e incluso tatuajes polinesios. El arte de hacer auténticas luaus.

• El Club de Cantineros de la República de Cuba. El arte del cantinero cubano y la historia del Club de Cantineros de la República de Cuba. La influencia de los cocktails caribeños de la "edad de oro" y su influencia en los cocktails Tiki. Cantaremos todos a coro esta canción.


• El sexto sentido de los bartenders. El arte de estar detrás de la barra, lenguaje corporal, filosofía Ichigo Ichie y Sprezzatura detrás de la barra. Se trata de mejorar tus capacidades detrás de la barra mediante la comunicación no verbal y la devoción por la satisfacción del cliente. Según Stan, en la foto, "Lo que diferencia los buenos bartenders de los geniales es la habilidad de leer a la gente y las situaciones. los estudiantes de psicología deberían hacer prácticas en un bar. No conozco una escuela mejor para entender la naturaleza humana".

• Los Maestros Tiki. El poder de las personalidades de Don the Beachcomber, Trader Vic y Steven Crane determinaron su éxito durante décadas. Aprende a crear tu propia marca.

• Una experiencia inolvidable. El espíritu Aloha. "¿Qué es Aloha? Es el modo de vida que los nativos hawaianos han llevado durante siglos. Comprende los secretos de la gracia, el bienestar y la buena disposición por la que los hawaianos son conocidos... el significado de Aloha lo abarca todo, decir hola, adiós, amar, cuidar, compartir y tener buena voluntad hacia todo y todos, y lo definimos como una manera de entender la vida". Del Little Book Of Aloha.

• El teatro del bar. Hay una estrecha relación entre actuar y estar detrás de una barra. Tu bar es un escenario donde debes estar feliz y mantener a tus clientes felices. Aplicaremos las técnicas de actuación de Stanislavski y Lajos Egri en una divertida clase interactiva. Lo que puede ser esto, madre mía.

Habrá dos sesiones:

• Del 27 al 30 de junio (yo asistiré a esta sesión)
• Del 3 al 6 de julio

Para inscribiros, enviad un mail a info@bartendersforlife.com, recibiréis un mail con información e instrucciones sobre cómo pagar la inscripción. El coste total del curso serán 550€ en dos pagos. 300 € en el momento de la inscripción y el resto al principio del curso. Más información en la web del evento. Un consejo: sé que suena a tópico, pero las plazas son muy limitadas y quedan pocas, así que espabilad si queréis asistir. Es verdad.

En el precio están incluidos los materiales del curso y el certificado. Para llegar allí, dormir y comer, cada uno se paga lo suyo.

Cuestiones prácticas. A Ibiza llegan vuelos baratos casi desde cualquier lado de España. Desde el aeropuerto a Sant Antoni de Portmany llega el bus 9 o si no un taxi.

Para dormir hay varias opciones. Hoteles apañados son el Arenal o el Hawaii (apropiado nombre, sí señor). Alguno un poco más barato podría ser el Ses Savines y si vais en plan Low Cost (antes llamado de tiradillo), podéis alojaros en el aparthotel Recó Des Sol, que es donde vamos Lady Eve y servidor, vaya.

Así que nada, allí os esperamos. Si os apuntáis, avisad, que cuantos más seamos, más nos reiremos.

Aloha,

Mr. I., el estudiante Tiki.

domingo, 7 de marzo de 2010

Cèrvoles Grog en el blog de Beachbum Berry

Aloha!

Hace casi un año os publiqué una recetita que hice para una fiesta, el Cèrvoles Grog. Pues bien, Beachbum Berry ha tenido a bien publicarla en un post en su blog dedicado a tres recetas europeas basadas en ron. Esto, como os podéis imaginar, hace que se me haga el ojete pesicola, perdón por la expresión soez.


Los otros dos afortunados son Erik Lorincz, del Connaught Bar, una coctelería de Londres en el distrito de Mayfair (es decir, high class) con un cóctel llamado Malecon, y Piotr «P.J.» Kuzmicki, del no menos pijo Cocktails at Nine, de Amberes, con su Piñappleton. El hecho de que se me coloque al mismo nivel que estos dos maestros de la coctelería, a mí que mis recetas salen no de un bar carísimo, sino de nuestra cocina de dos metros cuadrados (literalmente) me hace estar todavía más perplejo.

Así que desde aquí Mahalo Nui Loa, Jeff, por publicar la receta. Voy a tomarme un par de Cèrvoles Grogs y tres o cuatro Malecones y Piñappletons para celebrarlo, así podré dormir seguro.

Mr. I.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Tiki Trip: Berlin

Aloha amigos!

Seguimos al pie del cañón. Aprovecho esta señalada efemérides, el vigésimo aniversario de la caída del Muro, para relataros lo que fue nuestro reciente viaje a Berlín.


La capital germana es un buen destino para los tiki aficionados, pero lo era mucho más hace como un año. El pasado reciente del tiki en Berlín era rico, con su Trader Vic's y todo, como podéis ver arriba en la foto de mi amiguete Víctor, aunque cerró esta primavera en el reciclaje de locales que está haciendo Trader Vic's este año.


De todos modos, el mayor chasco nos lo llevamos con el Tiki Brett, el local que podéis ver en la foto de justo encima. Tiki Brett abrió en 2008, con parte de la decoración del también desaparecido Tabou Tiki Room, una leyenda local. Bueno, el caso es que en una fría y húmeda noche, caminamos dando vueltas hasta dar con la esquina del Classic Tattoo, estudio de tatuajes bajo el cual presuntamente se encontraba el bar. Después de buscar algún rótulo que me diera pistas, bajé unas escalericas que daban a un bareto de rocanrol, bastante guapo pero cero tiki, donde había dos tipos tatuados hasta las uñas que me explicaron que el Tiki Brett había cerrado un mes antes. Vaya por dios. Intentamos ir a cenar al White Trash Fast Food, también sin éxito porque estaba a tope, y acabamos por casualidad pero con mucha fortuna en la pizzeria punk I Due Forni. Unas pizzas increíbles en un ambiente digamos animado, lo más fácil es acabar compartiendo mesa con alguien.


Bueno, vamos con los sitios que están abiertos. Nada más llegar a la ciudad fuimos al Tiki Heart, en el distrito de Kreuzberg. Arriba bar-restaurante tiki, abajo tienda de chuminadas, al lado el Wild at Heart, garito de rocanrol. Subimos las escaleritas y entramos al local, divisando una estupenda mesa al fondo donde por primera vez nos sentamos en Berlin. la decoración del local es bastante profusa, con tikis enormes, y objetos chulos, pero le falta un poco de alma. Creo que tiene algo que ver con la pintura verde en la pared en lugar de recubrirla de bambú o tapa.


Después de mirar la carta, pedimos unos nachos más o menos decentes y unas hamburguesas bastante buenas (la mía era Lemmy style) que venían acompañadas de unas patatas asadas con las que se nos saltaron las lágrimas, porque estaban muy buenas, pero también porque quemaban.


Después de reposar la cena llegó la ronda de cocktails. La carta mezlaba clásicos tiki con tropicales en plan mojito-caipirinha. Pedimos unos Mai Tais, un Mojito y un Singapore Sling. El Mai Tai, que es la prueba del nivel de un bar, era Island Style, esto es, con zumo de piña y ron oscuro flotando. Esto no es necesariamente malo. El problema es que no tenía hielo. Así es, amigos, preparaban el cocktail con hielo, lo agitaban, pero luego lo colaban en un vaso enorme sin añadir el hielo. El sabor era bueno, equilibrado, pero a partir del tercer trago estaba calentico. Eso no, hombre. Con el Sling pasaba lo mismo. Por lo menos el mojito sí tenía algo de hielo.


Cerca del Tiki Heart está el Aloha Luau Lounge, probablemente el tiki bar más pequeño del mundo. Se ubica en la trastienda de la Galerie Knoth und Krüger, y abre jueves, viernes y sábados a las 20:00 h. El Aloha Luau es por una parte muy agradable, ya que es muy pequeño, con música exotica, algo no muy común actualmente, y los cócteles que ponen son las recetas originales de Trader Vic's y Don the Beachcomber. Es como el bar que nos montaríamos en una habitación vacía de casa.


Lo malo del Aloha Luau es que se puede fumar, cosa poco habitual en Berlín, y al ser tan pequeño, con una ventilación nula y estar a tope de gente, el ambiente es muy denso. No pude ni hacer una foto en condiciones ni hablar con el dueño, por eso pongo esta foto que he encontrado por ahí. Lo cierto es que refleja bastante bien la sensación que se tiene en el bar.


Rock-a-Tiki es la tienda de Martin, donde podéis comprar camisas aloha vintage, vinilos ocortaros el pelo. Martin además es un enamorado de España y es fácil verlo por los festivales de rocanroleo de por aquí, vendiendo o pinchando. Vale la pena una visita.



Aloha-Berlin es una tienda de cosas guays como frisbees, hula hoops y bicis cruiser con estética tiki. Sólo por ver las bicis vale la pena. Al ladito, en el Mauerpark, los domingos hay un mercado de trastos donde quién sabe lo que podéis encontrar, amigos. Yo por dos euritos me llevé una bandeja de bambú por lo menos de los 60 bastante digna.

En fin, como os he dicho para nuestro tiki trip hemos llegado unos meses tarde. Pero Berlín es una ciudad increíble, está en un momento muy bueno para visitar porque no está explotada turísticamente, el ambiente es muy libre y el consumo es muy barato. Pero hace bastante frío, mejor esperaos a la primavera, a riesgo de que cierren algún otro bar.

Aloha,

Mr. I.