martes, 16 de octubre de 2007

Tiki Bar TV

Buenas noches, corazones.

Hoy vamos a hablar, por una vez, de una cosa moderna del s.XXI. Va de podcasts. Para los que estén todo el día en el bar, explicaremos de manera muy básica: los podcasts son archivos de audio o vídeo que hace el personal para que todos nos los bajemos y los disfrutemos en la intimidad. Haciendo un paralelismo simple, viene a ser un blog en formato audiovisual. Eso significa, de alguna manera, el verdadero inicio de la radio y la televisión independiente.


Y bien, este avance de la tecnología, ¿escapa a tiki? ¡No señor! Vamos unos años atrás, cuando la comunidad internauta empezaba a usar este formato. Y resulta que Jeff Macpherson, un director y guionista de televisión, estaba en un momento un poco raro de su carrera profesional, en la que tenía muchos proyectos en cartera pero ninguno cerrado. Vamos, que no tenía mucho curro esos días. Su amigo de la infancia Kevin Gamble le enseñó cómo la gente estaba empezando a hacer videoblogs, y de manera medio improvisada llamaron a su amiga Lala y una tarde de esas tontas grabaron un capitulillo. Como Jeff tenía un bar tiki en su casa y una bata blanca, la historia iba de un médico que recetaba cócteles para todo. Así que lo monta y lo cuelga, todo rodado y montado en un rato, sin pensar mucho y sin demasiada intención.


Pronto se da cuenta de que la gente ve su vídeo. Así que decide rodar otro, le parece divertido. Pero esta vez se lo curraría un poco más, ya que, después de todo, parecía que alguien lo estaba viendo. Aunque lo cierto es que estaba en la duda de si debía "malgastar" su energía y su talento en algo tan banal como un videoblog. Pero poco a poco fué ganando visitas, y se dio cuenta de que podía producir y dirigir su propio programa, sin tener que dar cuentas a nadie. Entonces decidió seguir adelante, recibiendo cada vez más visitas. Así que en vistas del éxito creciente, Jeff recibe ofertas de varios canales de televisión para convertir el show en una serie con episodios de media hora, pero los rechaza porque se da cuenta de que el formato no funcionaría.

Y llega un momento en el que tiene, así como quien no quiere la cosa, 350.000 suscriptores a sus podcasts. Nosotros en nuestro blog tenemos tres o cuatro lectores habituales y estamos contentísimos, así que imagina. Podéis sumaros a la larga lista de espectadores en su web.


Los capitulillos (a fecha de hoy llevan 30) son un poco chorras, pero muy graciosos. Van eso, de un médico, el Dr. Tiki, que receta cócteles para curar todos los males, lo que está bien. El bartender es Johnny-Johnny, y Lala es una habitual del bar y compañera de fatigas. Algunos episodios son algo más especiales, como el que os pongo arriba. Bunnies explica, básicamente, un juego para emborracharse, y se ha convertido en un hit del programa. Ya os podéis aprender las normas y echar unas partidillas el fin de semana, ya veréis qué risa.

Para terminar, perdonad por el comentario machista y totalmente fuera de la línea de este nuestro bienamado blog, pero es que Lala está buenísima, y además se la ve alegre y dicharachera. Sólo por ver los bailecitos que se monta al principio de cada capítulo, amigos machotes, ya vale la pena suscribirse al podcast.

Hala, a disfrutar de la vida,

Mr. I.