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miércoles, 10 de junio de 2009

Dark'n'Stormy

Aloha, amigos!

Os voy a poner otra receta para darle salida a esa botella de ginger ale que tenéis en la nevera si ya estáis hartos de Bastardo Saffrons.


El Dark'n'Stormy, de alguna manera, se ha convertido en la bebida nacional de las Bermudas, y su origen está, según cuenta la leyenda, a finales de los años 20 del siglo pasado, en una fábrica de ginger beer dependiente del Royal Naval Officer's Club situada en Dockyard. Por lo visto, alguien en la fábrica se hizo un cubata de su ginger beer con el ron local, Gosling's, para animar un poco el cotarro, y el resultado fue de aplauso general. Un marinero viejo que había por ahí dijo que el cóctel era "del color de una nube bajo la cual sólo navegaría un loco o un muerto". Curiosa comparación, pero de ahí salió el nombre.

Más tarde, Gosling's se hizo con los derechos del cóctel, así que nos encontramos con uno de esos casos en los que un cóctel tiene que hacerse por narices con una marca en concreto. Y lo cierto es que el Gosling's Black Seal es un ron muy característico, increíblemente oscuro, casi negro, y con un sabor muy característico, aromático y especiado. Es decir, que cuestiones legales aparte, es difícil encontrar un sustituto. Myers's funciona más o menos bien.

Con la ginger beer pasa algo parecido. De entrada, que sepáis que la ginger beer y el ginger ale no es lo mismo, ya que la ginger beer es mucho más especiada, sabe más a gengibre. Pero como la idea es acabarnos la botella que tenemos en la nevera, haremos la vista gorda. De todos modos, si queréis hacer un Dark'n'Stormy ortodoxo, huid de las ginger beers jamaicanas y buscad (suerte) la ginger beer que recomienda Goslings, que es, sorpresa, Gosling's Stormy Ginger Beer. También es lícita la marca Barritts, también de las islas.

Entonces, resumiendo, la receta "oficial" del Dark'n'Stormy, según Gosling's, es:

• 2 oz ron Gosling's Black Seal
• Ginger beer de Bermudas

Llenamos un vaso de tubo con hielo picado grueso y vertemos el ron. Llenamos con la ginger beer y decoramos con una rodaja de lima o de limón.

Si os sentís malos e ilegales, podéis hacer una variante, como hemos dicho, sustituyendo el ron por Myers's y usando el ginger ale que hicimos el otro día. Para mi gusto, podéis cortar un cuarto de una lima, exprimirlo con la mano encima del vaso y tirar la cáscara dentro, aportará un contrapunto de aroma a cítricos interesante.

Okole Maluna,

Mr. I.

sábado, 16 de mayo de 2009

Bastardo Saffron

Aloha!

El otro día, con motivo del segundo aniversario, anunciábamos la última creación de nuestro laboratorio mixológico: el Bastardo Saffron.

Y es que hace poco, paseando por Rambla Catalunya, vi en el Colmado Quílez un escaparate dedicado a un destilado de un bonito color naranja, que resultó ser Saffron Gin, de Gabriel Boudier, una destilería de Dijon dedicada a la producción de crème de cassis, eaux de vie y otros licores afrancesados. El producto es una ginebra aromatizada con varios ingredientes entre los que destaca el azafrán, por sabor y, lo más llamativo, por el bonito color naranja intenso que da al destilado.

El caso es que junto a unos amigos hemos desarrollado un gusto particular por la búsqueda del Gintonic perfecto. Así que decidí llevar a una de nuestras reuniones una botella de ginebra naranja para dar así mi toque exótico. El caso es que con Saffron Gin y tónica Fever Tree, junto a un cuarto de lima exprimida a mano, dan el Gintonic no sé si perfecto, pero sí el más tiki del mundo.


Decidí seguir experimentando, ya que a nivel conceptual me ligaban algunas cosas. Por un lado, la ginebra es un ingrediente clave en el Suffering Bastard original. Por otro, la relación entre el nombre del cóctel y el de la ginebra (saffrin/saffron) da por lo menos que pensar. Otro ingrediente clave es el ginger ale, y el gengibre es otro sabor que nos remite a oriente, especias, India, Malasia... No olvidemos que el Suffering Bastard es originario de Egipto, así que bueno, dentro de la tolerancia que admite el término "oriental", estaríamos hablando de una reminiscencia del origen oriental del cóctel.

Así que me puse a hacer mi propia versión del Suffering Bastard. La receta original tiene como base ginebra como licor neutro y otro licor más aromático que puede ser bourbon o brandy. En este caso la ginebra pasaba a jugar el papel protagonista (la Saffron Gin es más aromática que las ginebras convencionales) y como complemento decidí poner un ron blanco limpio y seco. Havana Club 3 funciona estupendamente, aunque soy fan de El Dorado blanco, que además es baratísimo. Y qué pasa con el ginger ale? Bueno, el de Schweppes, que es prácticamente el único que encontramos por aquí, no me acaba de convencer, sabe más a glucosa que a gengibre. Y qué hacemos cuando no nos gustan los ingredientes que hay en el mercado? Los hacemos nosotros! Encontré una receta increíblemente fácil que luego os traduzco y os pongo, el resultado es sorprendente.


Pues entonces, la receta es la siguiente:

• 1 oz. Saffron Gin
• 1 oz. ron blanco
• zumo de media lima
• 2 golpes de angostura
• 3 oz. de ginger ale casero
•  1/4 de lima

Llenamos uno de nuestros apreciados vasos double old fashioned con hielo picado. Vertemos la ginebra, el ron, el zumo de lima y la Angostura y removemos hasta que el vaso esté helado. Añadimos el ginger ale y removemos un poco más, lo justo para que se mezcle. Decoramos con un cuarto de lima en el borde y servimos. Tiene un color increíblemente bonito y es muy refrescante, más seco que los cócteles tiki a los que estamos acostumbrados, pero creo que en esencia es bastante tiki en cuanto a lo exótico de los ingredientes.

Okole maluna,

Mr. I.

PS Por cierto, la foto de las flores que he puesto más arriba no es azafrán, sino Colchicum autumnale, también llamado mataperros, quitameriendas o azafrán bastardo. También se llama azafrán bastardo a otra planta llamada cártamo o romín. Qué cosas.

jueves, 15 de enero de 2009

Ultimate Mai Tai

Aloha amigos!



Ya os hablamos de este cóctel de Soulshakers cuando os contamos nuestras peripecias en el Mahiki. Os prometimos que os pasaríamos la receta, así que allá va.

Para hacer un mai tai increíble, en lugar de buscar los rones más caros del mundo, los amigos de Soulshakers decidieron darle la vuelta a la receta clásica para generar un cóctel nuevo. Los ingredientes son:

• 40 ml Appleton Estate Extra
• 15 ml licor de naranja Creole Shrubb
• 10 ml orgeat
• 25 ml zumo de lima
• 1 golpe de Angostura
• 3 trozos de piña asada al pisco (ahora os cuento)
• 10 ml ron Wood's 100

Lo tenemos todo? Venga, vamos a ver. Lo primero es preparar la piña. Corta una piña en trozos sin piel y la pones en una bandeja de horno, espolvorea con azúcar moreno y añade 50 ml de pisco. Lo mentes en el horno a baja temperatura con la puerta abierta cinco minutos, y luego cierras la puerta y subes la temperatura a 150 ºC. Horneas durante 20 minutos, ya olerá estupendamente, la piña empezará a deshacerse y el azúcar a caramelizarse. Una delicia para los sentidos, vamos.

Una vez frío, metemos tres de estos trozos en la coctelera y los machacamos. Añadimos el resto de los ingredientes menos el Woods, agitamos bien y colamos sobre hielo en un vaso double old-fashioned. Flotar el Wood's 100 y decorar con un trozo de piña, una rodaja de lima y una rama de menta. En el Mahiki ponen tres trocitos de piña sobre una hoja del mismo fruto y lo sirven flambeado. Una experiencia.

Voy a ser honesto: todavía no lo he hecho en casa. Así que si alguien se anima, que nos cuente. El que tomé era muy bueno. De todos modos no creo que sea comparable al Mai Tai clásico. Este lleva piña, como los mai tais que sirven en Hawaii, lo que en principio lo hace más dulce y suave, pero al llevar el ron Wood's y el numerito del pisco, no deja de tener un buen cuerpo.

Me voy a comprar el Creole Schrubb, hasta luego!

Mr. I.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Navy Grog


Buenas noches!

El otro día os hablaba de qué es realmente un grog. Lo cierto es que no hay una receta, así que es una composición tan vaga que da la sensación de que cualquier cosa con cítricos, ron y algo dulce (es decir, cualquier cóctel tiki) puede ser un grog. Algunos cócteles han mantenido este nombre, hace unos meses os mostraba la receta del Trader Vic's Grog, y hoy hablamos del que seguramente ha trascendido más: el Navy Grog.

Como de muchos cócteles clásicos, hay multitud de recetas. Pero todas coinciden en algunas cosas: el uso de dos o más rones para conseguir complejidad, la lima, el pomelo y algún sirope especiado, no sirope simple. Para que podáis comparar, os explico las recetas de los dos maestros: Don y Vic.

Don the Beachcomber Navy Grog

3/4 oz zumo de lima
3/4 oz zumo de pomelo
3/4 oz miel
1 oz ron blanco cubano
1 oz ron oscuro jamaicano
1 oz ron de Demerara
1 oz soda

Con un poquitín de hielo picado, mezclar los zumos y la miel en la batidora. El truco con la miel está en calentarla un poco antes, si no lo que tendréis es un pegote de miel pegado a las cuchillas de la batidora. Verter en un vaso double old-fashioned, añadir los rones y la soda y remover. Listo.

Trader Vic's Navy Grog

Bueno, de entrada que sepáis que hacer en casa un Navy Grog del TV's es una quimera. Su componente principal es el Navy Grog Mix, que no se puede comprar, ya que el que venden no tiene nada que ver con el que se usa en los bares. Pero buscaremos un sustituto que nos recomienda Beachbum Berry: sirope de pimienta de Jamaica, más abajo os contamos cómo se hace. Así, la receta sería:

- 3/4 oz zumo de lima
- 1/2 oz zumo de pomelo
- 3/4 oz sirope de pimienta de Jamaica
- 1 oz ron oscuro de Jamaica
- 1 oz ron de Demerara

Todo a la coctelera, con un buen puñado de hielo picado. Agitar como un loco unos segundos y servir en vaso double old-fashioned. Decorar con la ramita de menta de rigor y un palito con azúcar cristalizado, de ésos que venden en las tiendas de accesorios para el café. Esos palitos son bastante caros, pero aquí vuestro amigo Mr. Ivan tiene pendiente experimentar para hacerlos en casa. Os mantengo al día.

Aquí tenéis en la foto a mi amiguete Ferran en nuestra (cada vez menos) reciente visita al TV's London disfrutando de su Navy Grog. Phil Spector, archiconocido productor musical, también le da a los Navy Grogs, y así lo hizo la noche que disparó a Lana Clarkson. No sabemos si induce al asesinato, pero sí está muy rico. Hala, ya tenéis para entreteneos el fin de semana, os aseguro que será un habitual en vuestro tiki lounge particular.

(entrada original)

Okole Maluna,

Mr. I.

Sirope de pimienta de Jamaica

Hola, amigos de las juergas a base de ron.

Hace ya más de un año (que mayor se me está haciendo el Bastardo) os explicamos cómo haceros vuestro propio licor de pimienta de Jamaica. Hoy vamos a hacer algo parecido, pero no es lo mismo, no actúa como sustituto. Se trata del sirope de la misma especia, necesario para hacer el Navy Grog entre otras cosas.

Es muy fácil. Moled en el mortero granos de pimienta de Jamaica hasta tener 6 cucharadas rasas. Poned la pimienta en una cacerola con una taza de agua y una de azúcar. Calentarlo a fuego fuerte hasta que hierva y entonces lo tapáis y bajáis el fuego. Reducir durante dos minutos y retirar. Manteniéndolo tapado, dejarlo reposar durante dos o tres horas y listo. Mantener en la nevera.

jueves, 13 de noviembre de 2008

Grog: el primer cóctel tiki.

Hola, amigos.

La British Royal Navy, desde 1655, administraba dosis diarias de ron a sus marineros, ya que era el licor más barato y común en las rutas que solían hacer, y al mantenerse en las barricas durante las largas temporadas que pasaban en alta mar, el sabor del ron mejoraba. Además, al tener una graduación alcohólica mucho más alta que el vino o la cerveza, requería menos espacio de almacenamiento en los barcos. Ah, olvidaba mencionar que mantener agua fresca en largos trayectos en barco era inviable. Enseguida se corrompía, sobretodo en los trópicos, por eso se veían obligados a tomar bebidas alcohólicas, que aguantaban incorruptas cual mano de Santa Teresa de Jesús.

Por otra parte, sabemos que el ron, en su justa medida, es beneficioso para la salud. Además, amigos, imaginad lo que debía ser la vida en un barco del s. XVIII. Esa dosis diaria de ron ayudaba a aliviar las penas de la tripulación.

Pero bueno, no todo era gloria alrededor del consumo de ron. Al estar todos pedo, las complicadas maniobras que tenían que ejecutar en el barco se convertían en tareas casi suicidas, y había muchos incidentes por culpa de la ingesta descontrolada de licor. Eso no es, hombre, algo había que hacer.


En 1740 el Almirante Edward Vernon, en el retrato, pensó que eliminar la ración sería una medida demasiado drástica. Así que un término medio podría ser diluir el ron. La proporción sería una parte de ron y cuatro de agua. Además, se serviría en dos dosis en lugar de una, para dosificar aún más la ración. Esta nueva bebida tomaría el nombre de su creador, cuyo apodo era "Old Grogram".

Acostumbrados a tomar el ron a palo seco, a los marineros el grog les resultaba sosillo. Para darle un poco de gracia, le añadían un poco de azúcar y lima, que resultó ser increíblemente beneficiosa contra el escorbuto gracias a su aporte en ácido ascórbico. Ron, azúcar y limas, a alguien le suena esa combinación?

Poco a poco las dosis de ron, por muy diluidas que estuvieran, fueron ganando mala fama, pero era una costumbre tan arraigada al mar y un símbolo tan fuerte de los derechos de los marineros que nadie osaba eliminarla. Hasta que finalmente el 31 de julio de 1970, conocido como el Black Tot Day, fue el triste día en el que la última ración de ron fue administrada a la tripulación británica, después de 325 años de tradición. Curiosamente, el último barco que sirvió ron a los marineros de la Royal Navy fue el HMS Fife, en Pearl Harbor, Hawai.

Así que amigos, para tomarse un grog con la receta más o menos original, os ponéis en un vaso un par de onzas de ron dorado de procedencia anglófona, es decir, de Barbados, Jamaica, Demerara... Llenáis con agua, exprimís un cuarto de lima y/o un poco de azúcar moreno, y padentro. Aconsejamos pintarse unas anclas o unas estrellas náuticas en los antebrazos.

Buenas noches,

Mr. I.

miércoles, 22 de octubre de 2008

En Harrods venden productos caducaos.



Hola amigos.

En nuestra reciente visita a la capital británica, una de las visitas tipo guiri que hicimos fue, cómo no, a Harrods.

Harrods es, por si no habéis estado, de un hortera y un pretencioso que tumba. Olvidaos del Corte Inglés o cualquier otra cosa similar que podáis encontrar en este país, Harrods es mucho más de todo. Y el foodhall es la mar de portaventuresque (toma expresión que me acabo de sacar de la manga). Tiene aspecto así como de mercado "bonito" pero en plan lujo asiático.



Bueno, pues allí estábamos Lady Eve y un servidor de ustedes, cuando nos dio por ir a la wineshop and cellar, a ver qué tenían por ahí. No encontramos gran cosa, pero tenían orgeat de una marca que no había probado, Lejay-Lagoute, y decidí llevármela, a pesar de llevar la maleta a reventar.

Y en fin, ya de vuelta en casa, desempaquetando el equipaje, observé extrañadísimo que la fecha de caducidad era hacía dos meses. No puede ser, no será fecha de envasado o algo así? No, no, fecha de caducidad. Es decir, que en Harrods, la panacea del lujo del suegro de Lady Di, me vendieron un producto caducado. Lady Eve y yo nos quedamos mirando y nos cogió un ataque de risa bastante divertido.


El caso es que escribí un mensaje a Harrods quejándome de la situación y diciéndoles que me parecía una vergüenza que precisamente ellos vendan outdated products. Pues bien, todavía estoy esperando respuesta, y de esto hace ya un mes. Me da igual la botella, total, todos sabemos que lo de las fechas de caducidad es una convención y ese sirope está perfectamente consumible, y por supuesto que lo voy a usar, pero que no se hagan cargo me molesta un poquito. No mucho, pero un poquito sí.

Así que aprovecho este medio para ejercer mi derecho a pataleta y advertíos de a qué os arriesgáis si compráis en Harrods.

Aloha,

Mr. I.

miércoles, 4 de junio de 2008

Cómo exprimir limas

Hola amigos!

El otro día, hablando con cierto amiguete que corretea por aquí de vez en cuando, intercambiamos nuestras impresiones sobre la mejor manera de exprimir limas, tarea bastante cotidiana en nuestras vidas.


Llegamos a la siguiente conclusión. Lo mejor que hay es el exprimidor de palanca, como el que aparece en las fotos. Lo cierto es que no es una pieza que la tengan en los chinos, el mío lo encontró Lady Eve en una tienda de Casa. Os recomiendo que si lo encontráis, os compréis un par de ellos, porque son de plástico y nadie garantiza que no os lo carguéis exprimiendo limas como locos. Y éstos son baraticos. O sí viajando por ahí encontráis uno de aluminio o de acero, pagad lo que cueste, lo tendréis para siempre.

Y cómo se usa este cacharro? Quizás uno mira el exprimidor y le da la impresión de que tiene que poner la lima haciendo coincidir la forma cóncava del recipiente de los agujeros con la cáscara de la lima, dejando así la parte de la pulpa hacia arriba para presionar con la parte convexa del exprimidor y así sacar todo el zumo. Parece lógico, no? Craso error. De esta manera conseguiremos más bien poco jugo, nos desesperaremos y si somos muy apretaos igual hasta nos cargaremos el exprimidor, pero nos dará igual porque estaremos convencidos de que es una mierda y volveremos al exprimidor de toda la vida.


La clave del éxito está en cómo poner las limas. por favor, prestad atención, que es importante. En la foto inmediatamente superior podemos ver la posición correcta, que es con la cáscara hacia arriba y la pulpa hacia los agujeros. De esta manera, presionamos haciendo palanca, le damos la vuelta a la media lima y sacamos todo el jugo. Oled. Ay, qué cosas.


Un par de consejillos para sacar hasta la última gota. Después de una primera presión, sacad la lima, ponedla de lado otra vez en el exprimidor y volved a presionar para sacar más zumo. Además, así liberáis los aceites de la cáscara de limas y creedme, el sabor cambia. También podéis, antes de cortarla, hacer rodar la lima presionándola encima de la barra para ablandarla por dentro, así será más fácil de exprimir y sacaremos todo el zumo.

Lo mejor de todo es el olor que se te queda en las manos.

Ay, amigos, soy adicto a las limas. Qué le vamos a hacer.

Mr. I.

martes, 13 de mayo de 2008

Trader Vic tiene la culpa

El otro día me hallaba buscando información sobre destilados de prestigio por temas profesionales, esta vez no era por vicio. De pronto me asaltó la duda tonta: ¿cuál será el ron más caro del mundo?

Me esperaba algo más exótico, la verdad, pero el resultado de la "investigación" (léase búsqueda en gúgel) fue bastante familiar.


En octubre del año pasado, en el Rum Fest de Londres se exhibía una botella de ron J. Wray & Nephew embotellado en 1940. Es una mezcla de rones de hasta 25 años de añejamiento, con lo que algunos de los destilados que forman parte de este blend se remontan a 1915. El precio de la botellita asciende a la suma de 26.000£, que vienen a ser unos 33.000€. Casi nada.

La cosa está en que las existencias de ron J. Wray & Nephew se agotaron, y la culpa la tuvo Trader Vic's por incluirlo en su receta original del Mai Tai. El cóctel se hizo tan popular que su ingrediente principal, que necesitaba un largo tiempo de añejamiento, desapareció porque la destilería jamaicana no daba abasto.

Actualmente la empresa utiliza otros métodos de producción con los que satisfacer nuestras necesidades bajo su marca Appleton Estate, pero con nombre Wray & Nephew sólo fabrican el overproof que sirve para decorar cócteles con fuego y creo que para desatascar el retrete también viene bien.

El caso es que tirando del hilo encontré una noticia sobre el cóctel más caro del mundo. Cuál fue mi sorpresa al ver que es "simplemente" ¡un mai tai! Entrecomillo el simplemente porque al parecer es una réplica exacta de aquel que hizo un día el amigo Victor a sus amigos Guild de Tahití, con su ron de Wray & Nephew de 17 años y todo. Lo sirven en el Merchant Hotel de Belfast al módico precio de 750£, unos 960€. Eso no es dinero.


Mi pregunta era: ¿de dónde ha salido el ron? Por lo visto no es una botella vintage, sino que es una edición especial de sólo seis botellas de ron con 17 años de añejamiento que la firma J. Wray & Nephew produjo recientemente. Una de esas botellas fue a parar al Merchant y el resto de la historia es simple. Hay un problema, del que son conscientes: sólo pueden servir 15 de éstos. Cuando se acabe la botella, se acabó lo que se daba.

Lo más gracioso es que tiene un color rarillo, así como si llevara granadina, a mí por la vista no me acaba de entrar. Quizás es cuestión de la foto, no sé... De cualquier manera, yo no sé vosotros, pero por lo que cuesta este mai tai podemos hacer 250 de los de 100$*. Os aseguro que a uno se le saltan las lágrimas.

Disfrutad de lo que tenéis a mano. Un consejo de vuestro amigo Mr. Ivan.

Mr. I.

*Para los no iniciados en la mitología del mai tai, ya sé que mi fuerte no son las matemáticas, pero no es para tanto. El de los 100$ es una receta de Beachbum Berry para la que nos tenemos que gastar esa suma en los ingredientes, pero una vez los tenemos, podemos hacer unos 25 cócteles, no cuesta cada uno 100$, sino unos 4.

lunes, 24 de marzo de 2008

Zombie

Hola, hola!

En la entrevista de ayer hablábamos del Zombie de 1934. En su momento fue un fenómeno gastronómico similar al del Mai Tai. Más de un listo se atribuía la autoría de la receta y empezaron a florecer cócteles con ese nombre a lo largo y ancho de los Estados Unidos. Pero en realidad era un cóctel original de Don the Beachcomber.

Cuenta la leyenda que Donn improvisó la receta un día que un cliente con una resaca espantosa necesitaba algo para espabilarse, de ahí el nombre, ya que era una poción para resucitar a un muerto. No sabemos si lo consiguió o no, pero el alto volumen alcohólico de la bebida probablemente acabara con el pobre parroquiano. Yo creo que esta mezcla hardcore de rones con algún endulzante y un poquito de zumo más bien convierte a cualquiera en un zombie. Doy fe. De hecho, en alguno de los pocos locales que lo sirven, aún se mantiene la tradición que también creó Don the Beachcomber de no servir más de dos Zombies por persona y noche, ya que de llegar a tres, seguramente uno no se levante.


Mmmmrruuuuooooooaaaannnhhhh!!! Mr. Ivaaan, queremos un Zombieeee!

Y hablando de muertos, Don the Beachcomber se llevó la receta a la tumba. Como sabéis, mantenía sus recetas en secreto, tanto que ni siquiera sus propios bartenders las conocían, así que la del Zombie desapareció. Pero Don no contaba con la tenacidad de Beachbum, que llegó a redescubrir la receta, y gracias a eso hoy podemos tomar de nuevo el Zombie original. En Sippin' Safari podéis leer la apasionante historia de la investigación, que es digna de un thriller (me refiero al género cinematográfico, no al hit de Michael Jackson). Por supuesto, en el libro también tenéis la receta, pero agarraos que son diez ingredientes, entre ellos el imposible Demerara 151. El resultado es una bebida compleja, con muchas capas y extremadamente potente. Pero para no complicarnos la vida más de la cuenta, Beachbum Berry ha desarrollado una versión simplificada del cóctel. No es exactamente lo mismo, pero se le acerca bastante. Amos allá:

- 3/4 oz zumo de lima
- 1 oz zumo de pomelo (siempre amarillo!)
- 1/2 oz sirope de canela
- 1/2 oz Bacardi 151
- 1 oz ron oscuro Jamaicano

Agitar bien todos los ingredientes. Colar en un vaso alto lleno de hielo picado. Adornar con una ramita de menta y unas rodajas de cítricos. Yum! Si queréis la receta original, os rascáis el bolsillo y os compráis el libro, que os aseguro que vale muchísimo la pena. Y si estáis impacientes (o tacaños), navegad por ahí que encontraréis la receta.

Me voy a tomar un Zombie y a morderle el brazo a Lady Eve.

Mmmmrruuuuooooooaaaannnhhhh!!!

jueves, 28 de febrero de 2008

Hori Smoku. Un documental sobre Sailor Jerry.


Aloha Ohana!

Si sois amigos de la tinta incrustada bajo la epidermis, seguro que conocéis la figura de Norman "Sailor Jerry" Collins. Pero por si acaso, cuatro líneas para presentaros a la figura.

Sailor Jerry (1911-1973) fue un tipo que vivía en Honolulu y que llevaba muchas millas (náuticas) a las espaldas. Durante sus viajes por el mar, además de adquirir sus primeros tatuajes, fue aprendiendo las técnicas de tatuaje del Sudeste Asiático. Finalmente se estableció en el barrio chino de Honolulu, que no era el sitio donde buscaríais una guardería para vuestros hijos. Por allí rondaban marineros de paso que se dedicaban a emborracharse, irse con mujeres que fuman y tatuarse cosas en los brazos. Y probablemente todo al mismo tiempo.

Los tatuajes que se estilaban no eran tribales en la cadera o piolines en el hombro, sino motivos marineros o imágenes femeninas. Los tipos duros que pasaban por allí buscaban tatuajes chulos para luego lucir en sus pueblos. Y Sailor Jerry tenía los diseños más chulos de Chinatown. Ya no era simplemente que dominara la técnica como nadie, o que sus degradados y sus colores fueran perfectos, o que algunos de sus dibujos fueran muy complejos y elaborados. Es que tenía una sensibilidad y una atención a los detalles que han hecho de sus tatuajes un clásico, una imagen atemporal. Sus tatus son Old School.


Pues bien, los amigos de Sailor Jerry nos envían el anuncio de la proyección de Hori Smoke en el SXSW Film. La cinta se basa en documentos originales de Sailor Jerry y entrevistas a personajes del mundo del tatuaje que le rinden tributo repasando su biografía. Hombre, lo cierto es que nos pilla un poco retirado, pero si alguien va a estar de aquí a un par de semanas por Austin, TX, que se pase y nos lo cuente. Si no, mirad el trailer en la web de la película, que es muy chulo.

Para los que no les apetezca ahora mismo tatuarse uno de los diseños del master pero les guste la onda, siempre pueden comprarse una bonita camiseta en sailorjerry.com, donde tienen una extensísima colección de ropa y complementos molonguis a porrillo. Además, siempre tienen ofertas, descuentos y cosas con lo que los precios, al final, son bastante asequibles. Ah, y tienen un ron spiced que bueno, no es el mejor ron, pero tiene un curioso sabor a limas y vainilla. Os dejo un anuncio de las ropitas y el ron, con música de los Faraway Boys.



Me voy a tomar un chupito de Sailor Jerry Spiced Rum.

Okole Maluna,

Mr. I.

lunes, 18 de febrero de 2008

Licor de nueces de Macadamia

Aloha!

Esto no puede ser, ya hace cinco entradas que no hablamos de cócteles. Nos estaremos rehabilitando? Como dice la Winehouse, no,no,no!

Hace un par de meses, arrebuscando en TikiCentral, leí sobre un cóctel a base de licor de nueces de Macadamia. Um, eso tiene buena pinta, pensé. Investigando un poco me di cuenta de que el licor que pedía la receta es uno de Trader Vic's que no iba a ser fácil de conseguir. Por aquí encontré el sirope de nueces de Macadamia de Monin, pero vamos, que no es lo mismo. Aparentemente el licor de TV's es fuerte, y el sirope es sin alcohol.

Y bien, qué hacemos en nuestro Tiki Lounge cuando no encontramos un ingrediente? Nos lo hacemos nosotros, eso es. Encontré una receta en esta web tan interesante como terrorífica (un día tengo que investigarla más a fondo). Bueno, os explico un poco el proceso. Necesitáis:

- 200 g de nueces de Macadamia crudas (no fritas!)
- 1 botella de alcohol blanco. Yo usé ron, pero también podéis usar vodka u otro licor blanco de 40º. Pensad que el sabor no va a influir mucho, ya que el resto de los ingredientes son muy aromáticos y van a pasar por encima del sabor del licor.
- 180 ml de miel

Tostáis las nueces en el horno. 6 minutos a 160-180ºC serán suficientes para conseguir un bonito color dorado. Que no se os quemen. Cuando enfríen, las machacáis. No demasiado, ya que al ser muy oleosas, si os pasáis obtendréis un puré que luego os complicará la vida a un nivel que no os imagináis. Y entonces las ponéis con el ron, vodka o lo que os guste en un recipiente de vidrio que os deje agitar bien, de una capacidad de 1,5 litros o así.

Y a esperar un mes, agitando bien cada día. Al abrir, el olor os va a tirar para atrás, ya os lo aviso. Colar bien con una muselina, varias veces, hasta que eliminéis la mayor parte de posos. Cuando os canséis de colar, añadid la miel y listos.

Como estas nueces son muy grasas, siempre nos quedará algo de grasa flotando y también posos en el culo del vaso, pero no os preocupéis, agitad y listo.

Mañana os paso una receta muy rica para que lo pongáis en marcha.

Aloha,

Mr. I.

sábado, 2 de febrero de 2008

Bacardí, un mal trago

Hola amigos.

No sé si con este post me estoy metiendo un poco en camisas de once varas, pero bueno.

Ya sabéis que mi simpatía por Bacardí es inferior al cero absoluto. Creo que fui bastante claro en una entrada anterior, donde lo comparaba con su competidor más claro, Havana Club.

En este caso vamos a despotricar un poco en contra de Bacardí en su vertiente económico-política. Sé que se aleja de la línea de este blog, pero que creo que en esta caso viene a cuento.

En el año 2000 se inició una campaña internacional de boicot contra Bacardí a causa de la política ultra agresiva de la empresa en contra de Havana Club. Básicamente la cosa iba de que Bacardí se quería quedar con la marca, basándose un complicado entramado legal. Aunque ya es agua pasada, porque finalmente la jugada no les salió bien, hay una serie de cosillas sobre Bacardí que deberíais conocer.

Navegando a partir del link que os he puesto más arriba podréis obtener datos concretos, pero os resumo algunas de las perlas de la marca del murciélago:

- Actualmente Bacardí se posiciona como un producto cubano a través de su comunicación y publicidad engañosa, basada en estereotipos "cubanos". Nada más lejos de la realidad, ya que no sólo huyeron de Cuba en la época de la Revolución, sino que a través de varias acciones se les ve el plumero anticubano y con voluntad absolutamente imperialista.

- Los peces gordos de Bacardí han estado vinculados con el sector más radical de la derecha norteamericana, colaborando con políticas agresivas contra Cuba y estando detrás de organizaciones terroristas como la CRE (Representantes Cubanos en el Exilio) o la FNCA (Fundación Nacional Cubano Americana).

- Ignacio Sánchez, abogado de Bacardí, elaboró artículos clave de la ley Helms Burton, que básicamente viene a dar a escoger a las corporaciones internacionales entre el mercado cubano o el estadounidense, mucho mayor. Obviamente, esta ley viola las leyes comerciales internacionales, la libertad económica del pueblo Cubano y sobretodo el sentido común.

- Bacardí intenta persuadir de maneras poco lícitas a Pernod-Ricard, el principal socio de Havana Club, de que se retire del holding, de esta manera haría desaparecer a Havana Club del mercado internacional. Y esto fue el primer paso de una secuencia de acciones legales para borrarles del mapa, como la famosa sección 211, bajo la cual Bacardí podía usar la marca Havana Club amparándose en una estratagema legal cogida con pinzas.

En fin, unas perlas. Echad un vistazo en las múltiples páginas que hablan de estos temas y a partir de ahora, vosotros mismos.

Hasta luego,

Mr. I.

martes, 15 de enero de 2008

Don the Beachcomber: sus cócteles.

Aloha!

Hace unos días os hablaba de la vida y milagros de Don the Beachcomber. Aunque bajo mi punto de vista el verdadero milagro fueron sus habilidades como mixologist.

En la anterior entrada mencionamos que experimenta con los rones, pero qué quiere decir esto?


Muchas veces a la hora de plantear un cocktail tenemos en mente un carácter particular. Y aunque el abanico de rones de los que disponemos es muy amplio, posiblemente no encontremos ninguno que nos de el aroma que estamos buscando. Cuál es la solución? Mezclar rones entre sí como si se tratara de los colores de la paleta de un pintor. De esta manera conseguimos un resultado mucho más complejo y sorprendente.

Otro recurso utilizado habitualmente por Donn a la hora de elaborar sus cócteles es el uso de pequeños toques de aromas para acabar de matizar las bebidas. Las pequeñas pizcas de pimento liqueur, falernum o amargos de Angostura son determinantes para conseguir el carácter multi-capa que Donn imprimía a sus creaciones.

Los resultados son unas bebidas potentes, complejas, especiadas y misteriosas. Es decir, todo lo contrario de los cócteles que podemos tomar hoy en cualquier bar tiki de este país y, en realidad, en la mayoría de los del resto del mundo. El legado de Don the Beachcomber no nos llega especialmente a través de su recetario, por varios motivos:

• Los ingredientes son algo caros y/o complicados de encontrar.
• Las recetas son complejas y hacerlas correctamente requiere mucho tiempo y habilidad.

Esto son dos condicionantes que no se llevan muy bien con el concepto moderno de negocio. Actualmente poca gente está dispuesta a medir seis gotas de Pernod para un cóctel un sábado por la noche. Pero hay otro factor aún más determinante:

• Donn era extremadamente celoso con sus recetas.

Y esto es cierto hasta el punto de llevárselas a la tumba. Es decir, que hubo muchas recetas que nunca nadie supo. Sus propios camareros tampoco conocían las recetas, ya que algunos ingredientes estaban en botellas neutras codificadas con letras o números que él mismo había rellenado sin que nadie conociera el contenido. Una receta podía ser "1oz de A, 1,5oz de 3B y 1 tsp de X", y que un bartender preparara un cóctel sin saber en realidad qué contenía.

Y lo cierto es que esta política no era ninguna tontería. Don the Beachcomber tenía éxito, entre otras cosas, por sus cócteles. Si un bartender aprendía sus recetas y era fichado por otro bar, ahí ya tenemos competencia directa, y Donn se cuidaba bastante de que ésto no pasara. De cualquier manera, haber trabajado con él era un grado.

Bueno, entonces significa ésto que no podemos conocer a qué sabían las bebidas de Don the Beachcomber's? Por supuesto que no! Actualmente hay tres bares en los Estados Unidos que preparan las recetas originales. El Tiki-Ti, en Los Angeles, fue fundado en 1961 por Ray Buhen, que había trabajado con Donn desde el principio, y que actualmente es regentado por su hijo Michael y su nieto Mike. En Fort Lauderdale, Florida, tenemos el Mai-Kai, cuyos jóvenes entrepreneurs contrataron en 1956 a Mariano Licudine, que también había trabajado en Don the Beachcomber's. Mariano tenía la habilidad y el conocimiento para reproducir las recetas originales, que han sobrevivido hasta hoy. Un tercer sitio es Forbidden Island, en Alameda, California. Es un local que abrió recientemente, y la intención de sus fundadores es la de volver a los orígenes. Por tanto, se las han apañado para que sus recetas sean originales, que es algo que desde Bastardo Saffrin valoramos enormemente.

Y chicos, un cuarto lugar es vuestra casa. Podéis encontrar las recetas de Donn en los libros de Beachbum Berry. En Sippin' Safari, el Bum narra las peripecias que sufrió para encontrar la receta original del Zombie (tuvo que descifrar el código de Donn), aparte de mil y una historias de Don the Beachcomber y sus discípulos. No me canso de recomendar esta lectura.

Y en fin, muchachos, de momento eso es todo.

Mahalo!

Mr. I.

lunes, 14 de enero de 2008

Demerara 151

Ya se que esto no tiene nada que ver con la entrada pero, son el Lemon Hart Demerara y el Demerara 151 el mismo? Y si no cual es la diferencia?

Hola Inma!

Como ya habrás visto, el Demerara 151 es un ingrediente muy solicitado en las recetas originales de Don the Beachcomber tal y como aparecen en los libros de Beachbum Berry.


Vamos por partes: Lemon Hart es la marca comercial. Demerara es la denominación de origen, en Guyana. Y 151 es la graduadión alcohólica, que equivale a 75,5º. Entonces, Lemon Hart Demerara puede ser de graduación normal, es decir 40º, u overproof, 75,5º.

Desgraciadamente, por motivos de distribución, en Europa es muy difícil encontrar Lemon Hart Demerara, ya que esta marca aquí distribuye sus rones de Jamaica, también de muy buena calidad, pero con un carácter diferente. El Demerara se puede conseguir en alguna tienda de Alemania, como Geniesser o Spirituosen Superbillig, pero no siempre lo tienen disponible, es muy caro y hay temas de tasas, etc.

La mejor opción por aquí de ron de Demerara seguramente es El Dorado, tanto por calidad como por distribución. El problema es que no existe una versión overproof de esta marca. Entonces, qué hago yo? Pues mira, pongo el de graduación normal y ya está. No tengo el kick que te da un ron de alta graduación, pero al menos tienes el aroma característico del Demerara.

Pero no sé, qué hacéis vosotros? Contestad, por favor!

Mahalo,

Mr. I.

viernes, 11 de enero de 2008

Orgeat a go-go!!!

Hey, qué pasa?

El otro día nuestro lector Nostromo nos hablaba de un cóctel con orgeat llamado Japanese, al que recurre para dar rienda suelta a su pasión por el orgeat Monin. Pues bien, este post va dedicado a él y a otros adictos al orgeat.

En esta web francesa dedicada a los cocktails, 1001cocktails.com, tienen un apartado de 45 recetas con orgeat, nada más y nada menos. Lo cierto es que no podemos decir que todos sean tiki drinks, pero tienen nombres tan chulos como Heidi, Vache Folle (que quiere decir Vaca Loca, y no otra cosa) o Cuchi-Cuchi. Vaya tela. Pero el que encuentro más atractivo (de los no-tiki, claro) quizás es el Mauresque, seguramente por lo afrancesado. Me encanta el Pernod, qué queréis que os diga.

Pues nada, voy a ponerme ya, que 45 recetas son muchas.

Au revoir,

Monsieur Ivan

domingo, 30 de diciembre de 2007

Crema de Coco

Hola a todos y a todas!

Hace un rato os pasaba la receta del Coconaut, hecho a base de crema de coco. Los lectores latinos no tendrán ninguna duda, pero en España no es un producto muy común. Lo podéis encontrar en las tiendas de productos latinos, pero vamos a aclarar algunas posibles dudas, ya que hay varios productos que pueden llevar a confusión.

El agua de coco es básicamente el líquido que hay dentro de los cocos. De momento, nos olvidamos de ella.

La leche de coco es un producto que, explicado de manera muy primaria, se prepara de la siguiente manera: se tritura la pulpa del coco, se mezcla con agua para extraer los aceites, se cuela y ya está. Tiene apariencia lechosa y viene en latas. Se usa para cocinar.

Y, finalmente, la crema de coco. El principio es más o menos el mismo que el de la leche de coco, pero mucho más dulce y concentrada. Tiene una textura cremosa y muy espesa. También viene en lata, y es la que usaremos para los cócteles.

Si miramos libros americanos de recetas aparecerá como coconut cream o Coco Lopez. Esto es porque Coco Lopez es, a nivel mundial, la marca que tiene más distribución. Sin embargo, en Barcelona yo no he sido capaz de encontrarla. Aquí se importa la marca Goya, que también es de muy buena calidad. Yo últimamente uso Sincere, una que estaba de oferta en Àrea Llatina, en la Via Laietana, con resultados satisfactorios.

Por favor, nunca la confundáis con cosas tipo "creme de coconut", que son licores de coco, habitualmente con un sabor espantoso, que no tienen nada que ver con la crema de coco que buscamos.

Si alguien no encuentra este producto pero sí leche de coco, no hay problema. Podéis hacer vuestra propia crema con una lata de leche de coco y la misma cantidad de azúcar. Lo ponéis a calentar a fuego lento y dejáis reducir hasta conseguir una textura cremosa, y listo.

Hasta luego,

Mr. I.

Coconaut

Aloha!

Vaya, en la última entrada os prometí la receta del Coconaut y se me fue la olla. Allá va, es muy facilita:

- 4 oz. de crema de coco
- 1 oz zumo de lima
- 3 1/2 oz de ron oscuro de Jamaica

Todo a la batidora de vaso, con un par de puñados de hielo. Batir bien hasta que quede cremoso. Servir en un mug de coco (en este caso el uso de un tiki mug es impepinable) y llenar con hielo. Riquísimo, sólo que tiene unas 600 calorías, algo más que un Big Mac.

Creo que es la primera vez en este blog que aparece la crema de coco, un delicioso ingrediente que bien merece una explicación.

Mahalo,

Mr. I.

sábado, 8 de diciembre de 2007

Orgeat Syrup #2

Hola amigos.

Hace unos meses publicaba una entrada sobre cómo hacer vuestro propio orgeat syrup casero, que siempre será mejor que el que podáis comprar.

Igualmente, aunque esta primera versión estaba muy buena, había algo que faltaba. Algunas recetas americanas que había encontrado por ahí pedían extracto de almendras, algo que yo no pude encontrar pero que intenté solucionar con Almendrina, que es algo que los yankis no tienen pero que es una leche de almendras muy rica. Pero cuál es el problema? Sencillo. La almendrina, o cualquier otra leche o crema de almendras, está hecha con almendra dulce. Pero el sabor característico a almendras del orgeat es de almendra amarga, que es con las que se hace el extracto de almendras. Entonces, una buena leche de almendras nos dará una buena base para el orgeat, pero acabaremos de matizar el sabor con extracto de almendras.En Londres compré un par de botellitas de extracto. En Barcelona fui incapaz de encontrarlo, pero en Madrid lo podéis conseguir en The American Store.

Otro ingrediente a poner en una cantidad muy pequeña pero que le da un toquecito es agua de rosas. Se utiliza mucho en repostería árabe, por tanto se puede encontrar es supermercadillos internacionales. Yo la encontré en Àrea Llatina, en la Via Laietana (ver entrada sobre sitios donde comprar).

Entonces, con estos nuevos ingredientes, revisemos la receta que os dimos en su día. Necesitaréis:

- 225 gr. de azúcar orgánica
- 250 ml de agua
- 3 cucharadas de Almendrina
- 2 cucharaditas de extracto de almendra
- 1/2 cucharada de agua de rosas
- 1/2 cucharada de agua de azahar
- 2 oz de ron blanco

Calentamos el agua y disolvemos la Almendrina. A fuego medio, añadimos el azúcar y el extracto de almendras. Lo dejamos reducir un cuarto de hora y lo apartamos, dejándolo enfriar. Una vez frío, añadimos el agua de rosas, el de azahar y el ron, para preservar. Ya casi está listo, lo guardamos en un bote ancho y a la nevera.

Cuando pasen unos días veréis cómo se ha separado en capas. Podríamos agitar antes de usar, pero seamos puliditos. Con una jeringa o un cuentagotas enorme, sacamos el sirope de debajo de la capa cremosa y lo metemos en una botella bonita. Y tendremos un orgeat mucho más rico, sabroso, y sobretodo natural que el que compramos en la tienda, realmente la diferencia vale la pena.

Mahalo,

Mr. I.

martes, 4 de diciembre de 2007

Passion Fruit Syrup

Aloha!

En la reciente entrada sobre el Trader Vic's Grog me quejaba sobre la calidad del sirope de maracuyá de Rives. Aunque tenga un cierto contenido en fruta, sabe a edulcorante chungo, aunque no tanto como su pésima granadina, que sabe a jarabe de la tos, pero no es lo que tengo en mente cuando pienso en un ingrediente de calidad.

En realidad el mejor sirope de maracuyá es el Trader Vic's Passion Fruit Syrup. O mejor debería decir era, porque recientemente han cambiado la receta y ha pasado de tener un 11% de fruta a tener un 0%. Inma nos proponía como alternativa el de Monin, que es una buena opción. Pero amigos, cualquier cosa que encontréis no le va a llegar a la suela de los zapatos al sirope que os hagáis en casa.

Hay un par de métodos. Uno es el que recomienda Beachbum Berry en las últimas páginas del Sippin' Safari. Compráis pulpa de maracuyá (en las tiendas latinas la venden) y la mezcláis a partes iguales con sirope simple. Y ya está. Es el mejor, más natural y más fresco, pero por esto mismo es bastante perecedero. Aunque bueno, como es tan sencillo de hacer, podéis hacer un poquito cada vez que lo necesitéis.

Otra manera es por reducción de zumo. Necesitáis un litro de zumo de maracuyá, 350 gramos de azúcar orgánica y ron blanco. El mejor zumo que he encontrado es el de la marca Compal, que viene en una botella de plástico y tiene un 25% de fruta. Otro con un porcentaje bastante alto de fruta es el Cofrutos, que viene en Tetra Brik. Huid del Don Simón.

Reducid el zumo a fuego medio, que reduzca hasta la mitad. Entonces, y no antes, añadid el azúcar justo para que se disuelva. Pero que no hierva, porque entonces se caramelizará el azúcar y cambiará el sabor. Una vez se enfríe, añadir tres onzas de ron para preservar y listo.

Queda pendiente una comparación entre el Monin y el hecho en casa.

Buenas noches,

Mr. Ivan