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viernes, 9 de septiembre de 2011

Ron de Jeremy

Aloha!

Aquellos de vosotros que hace unos años buscarais entretenimiento en otras cosas que no tienen mucho que ver con las cosas estas del tiki o de los cocktails, seguro que conocéis a la leyenda del cine marrandusco Ron Jeremy. Con más de 1700 pelis a sus espaldas (no sería la parte de su cuerpo que haya sufrido más estos rodajes, pero bueno) y múltiples apariciones en películas más mainstream, Ron se ha convertido en un icono del porno que ha pasado a formar parte de la cultura popular, como Rocco Siffredi o Cicciolina.

Y qué pinta aquí Ron Jeremy, aparte de frustrar visitas de internautas que busquen otro tipo de contenidos? Pues que Ron, como buen cachondo que es, ha sacado un ron con su nombre, Ron de Jeremy. Estas chorradas nos encantan, qué queréis que os diga.


Honestamente, no he tenido la ocasión de probarlo, pero parece que está hecho con cariño, no podría ser de otra forma tratándose de Ron Jeremy. Según la información de su web, es un ron de Panama con un envejecimiento de 7 años, en su aroma se combinan la madera, la fruta madura (pon aquí tu chiste favorito) y las especias. En boca es suave, predominando la madera con notas de vainilla y tonos verdes de caña.

Os recomiendo una visita a su web, que es la mar de entretenida. Es bonita, tiene recetillas así simplonas, fotos y una aplicación donde tienes tres señoritas muy elegantes que te preparan unos combinados de las maneras más salvajes posibles y en fin, para curiosear diez minutos está entretenida.

Okole Maluna,

Mr. I.

martes, 2 de noviembre de 2010

UK Rumfest o cómo sentirse bien por un día

Aloha amigos!

Como os anunciaba hace unos días, el Sr. Castaway y un servidor agarramos la cesta, la gallina y nos calamos bien la boina y nos fuimos para la capital del Reino Unido a ver qué nos encontrábamos por ahí. Y de paso le hacía de Cicerone al Sr. Castaway y le relataba experiencias pasadas in situ.

En fin, me ciño a la feria en sí, nuestras aventuras turísticas no son tan interesantes. Una vez nos acreditamos y accedimos a la feria, nos encontramos a Beachbum Berry y a Martin Cate, a quien no tenía la suerte de conocer en persona. La labor que está haciendo Martin en el Smuggler's Cove, en San Francisco, es excelente, ya hablaremos de él en otra ocasión. Bueno, el caso es que después de abrazos, presentaciones y demostraciones de afecto varias, Jeff (Beachbum Berry, vamos) nos dijo que en el stand de Appleton Estate estaban haciendo unos mai tais increíbles, que si nos apetecía. Vaya pregunta más tonta.

El caso es que al intentar acceder al stand nos encontramos con un cordón custodiado por una atractiva señorita que nos impedía entrar sin la pulserita VIP. Vaya, nuestro gozo en un pozo. Cuando nos dábamos la vuelta para ir en busca de otras aventuras más acordes a nuestro status, se me encendió la bombillita. Resulta que la guardiana del cordón era una vieja conocida de éste nuestro blog: Viviane, la camarera que hace unos años aguantó el tipo como una campeona ante una memorable incursión al Trader Vic's londinense. Así que sin comerlo pero no sin beberlo acabamos tomando cocktails con Jeff y Martin en el Appleton VIP Lounge.




Y la cosa no hacía más que empezar. Mientras estábamos intercambiándonos posavasos y otras baratijas con los americanos, apareció Leonardo Leuci, a quien conocí en Ibiza, con quien estuvimos paseando por los stands haciendo descubrimientos. Una de mis mayores sorpresas fue el Ron Diplomático Reserva Exclusiva 12 años, destilado a partir de miel de caña y no de melazas industriales. Otro producto muy interesante fue un ron overproof de Plantation con mucho potencial para la coctelería tiki, ya que a pesar de su alta graduacion, de 73º, es suave, dulce y aromático, a diferencia de otros productos similares, demasiado secos y etanólicos. De momento sólo tiene distribución en Alemania, pero pronto ampliarán mercado. Pero no, amigos, no puede sustituir al Lemon Hart 151. Otro overproof curioso es el Sunset Very Strong Rum, de St Vincent, con 84,5 gradazos que te ponen firme al primer sorbo. Una vez más, el impacto etanólico es mucho menor de lo que cabría esperar, ideal para dar un extra a ponches con mucha fruta, aunque que yo sepa, no se distribuye por aquí. Otro clásico que redescubrimos fue el Cockspur 12. Ninguna novedad, pero excelente ron. Y además nos pusieron unos Dark'n'stormys muy ricos.

También probamos cosas que no nos gustaron. Como el ron (de autor) Elements Eight. Un producto muy conceptual pero con poca chicha, tenía más pinta de vodka con sabores que de ron de verdad. También había infinidad de licores con base ron y cachaça a cada cual más cursi. Por ejemplo, Santa Teresa tiene un licor de café llamado Arakú que provocó opiniones encontradas entre nosotros.



A nivel de mercadotecnia, ganaban de calle, como siempre, Bacardí y Havana Club. Sus stands estaban a reventar. Los primeros hacían muchos cocktails muy vistosos y tenían el stand más grande y mejor situado. En cambio, Havana Club tenía un stand pequeño (literalmente era una caja de madera) donde hacían mojitos y regalaban sombreretes. Eso demuestra la poca curiosidad del público a la hora de gastarse sus vales de consumición. Nosotros, con pocas ganas de hacer cola, nos fuimos con una señorita de Sailor Jerry Rum que ponía unas calcomanías old style la mar de bonicas. En la foto, el Sr. Castaway sufre en silencio.


Pasado un rato, no sé muy bien cómo, acabamos en un seminario de Ron Zacapa a cargo de Lorena Vásquez, Maestra Ronera, sobre el proceso de elaboración del Ron Zacapa 23 y el XO. Interesantísimo, tanto poder ver y probar la materia prima, la miel de caña, como poder catar el ron en sus diferentes estados de envejecimiento. Es muy curioso cómo los sabores van evolucionando a medida que el ron se va añejando por el método de soleras.


Al estar en el seminario de Zacapa nos perdimos el Tiki Face Off, donde por lo visto hubo mucho desmadre. Pero sí asistimos (y participamos) a la preparación de la Piña Colada más grande del mundo. De manera muy poco seria, los asistentes que nos pudimos acercar vertimos en un barreño litros y litros de zumo de piña, crema de coco Coco Real y ron Wray & Nephew Overproof. El resultado fue más que aceptable, teniendo en cuenta las circunstancias.

Por culpa de una mala organización, más nuestra que del festival (que también tuvo sus cosillas), nos perdimos el seminario de Jeff Potions of the Caribbean, aunque ya os había hablado de esta clase durante el curso de Ibiza.

Y en fin, esto fue nuestra experiencia en el UK Rumfest. Tengo ganas de volver el año que viene, eso sí, estaría estupendo tener el programa de lo que vaya a pasar por adelantado para poder planificarse un poco mejor la jugada.

Mr. I.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Rumfests

Aloha!

Amigos, este fin de semana nos vamos a poner hasta el... emmm este fin de semana coinciden dos festivales dedicados al ron, el UK Rumfest y el Barcelona Ron Festival.

Así que el Sr. Castaway y un servidor de ustedes tenemos plan para estos días, haremos doblete Barcelona–Londres. Os dejo el vídeo promocional del UK Rumfest para poneos los dientes largos.



Os contamos a la vuelta!

Mr. I.

miércoles, 10 de junio de 2009

Dark'n'Stormy

Aloha, amigos!

Os voy a poner otra receta para darle salida a esa botella de ginger ale que tenéis en la nevera si ya estáis hartos de Bastardo Saffrons.


El Dark'n'Stormy, de alguna manera, se ha convertido en la bebida nacional de las Bermudas, y su origen está, según cuenta la leyenda, a finales de los años 20 del siglo pasado, en una fábrica de ginger beer dependiente del Royal Naval Officer's Club situada en Dockyard. Por lo visto, alguien en la fábrica se hizo un cubata de su ginger beer con el ron local, Gosling's, para animar un poco el cotarro, y el resultado fue de aplauso general. Un marinero viejo que había por ahí dijo que el cóctel era "del color de una nube bajo la cual sólo navegaría un loco o un muerto". Curiosa comparación, pero de ahí salió el nombre.

Más tarde, Gosling's se hizo con los derechos del cóctel, así que nos encontramos con uno de esos casos en los que un cóctel tiene que hacerse por narices con una marca en concreto. Y lo cierto es que el Gosling's Black Seal es un ron muy característico, increíblemente oscuro, casi negro, y con un sabor muy característico, aromático y especiado. Es decir, que cuestiones legales aparte, es difícil encontrar un sustituto. Myers's funciona más o menos bien.

Con la ginger beer pasa algo parecido. De entrada, que sepáis que la ginger beer y el ginger ale no es lo mismo, ya que la ginger beer es mucho más especiada, sabe más a gengibre. Pero como la idea es acabarnos la botella que tenemos en la nevera, haremos la vista gorda. De todos modos, si queréis hacer un Dark'n'Stormy ortodoxo, huid de las ginger beers jamaicanas y buscad (suerte) la ginger beer que recomienda Goslings, que es, sorpresa, Gosling's Stormy Ginger Beer. También es lícita la marca Barritts, también de las islas.

Entonces, resumiendo, la receta "oficial" del Dark'n'Stormy, según Gosling's, es:

• 2 oz ron Gosling's Black Seal
• Ginger beer de Bermudas

Llenamos un vaso de tubo con hielo picado grueso y vertemos el ron. Llenamos con la ginger beer y decoramos con una rodaja de lima o de limón.

Si os sentís malos e ilegales, podéis hacer una variante, como hemos dicho, sustituyendo el ron por Myers's y usando el ginger ale que hicimos el otro día. Para mi gusto, podéis cortar un cuarto de una lima, exprimirlo con la mano encima del vaso y tirar la cáscara dentro, aportará un contrapunto de aroma a cítricos interesante.

Okole Maluna,

Mr. I.

jueves, 13 de noviembre de 2008

Grog: el primer cóctel tiki.

Hola, amigos.

La British Royal Navy, desde 1655, administraba dosis diarias de ron a sus marineros, ya que era el licor más barato y común en las rutas que solían hacer, y al mantenerse en las barricas durante las largas temporadas que pasaban en alta mar, el sabor del ron mejoraba. Además, al tener una graduación alcohólica mucho más alta que el vino o la cerveza, requería menos espacio de almacenamiento en los barcos. Ah, olvidaba mencionar que mantener agua fresca en largos trayectos en barco era inviable. Enseguida se corrompía, sobretodo en los trópicos, por eso se veían obligados a tomar bebidas alcohólicas, que aguantaban incorruptas cual mano de Santa Teresa de Jesús.

Por otra parte, sabemos que el ron, en su justa medida, es beneficioso para la salud. Además, amigos, imaginad lo que debía ser la vida en un barco del s. XVIII. Esa dosis diaria de ron ayudaba a aliviar las penas de la tripulación.

Pero bueno, no todo era gloria alrededor del consumo de ron. Al estar todos pedo, las complicadas maniobras que tenían que ejecutar en el barco se convertían en tareas casi suicidas, y había muchos incidentes por culpa de la ingesta descontrolada de licor. Eso no es, hombre, algo había que hacer.


En 1740 el Almirante Edward Vernon, en el retrato, pensó que eliminar la ración sería una medida demasiado drástica. Así que un término medio podría ser diluir el ron. La proporción sería una parte de ron y cuatro de agua. Además, se serviría en dos dosis en lugar de una, para dosificar aún más la ración. Esta nueva bebida tomaría el nombre de su creador, cuyo apodo era "Old Grogram".

Acostumbrados a tomar el ron a palo seco, a los marineros el grog les resultaba sosillo. Para darle un poco de gracia, le añadían un poco de azúcar y lima, que resultó ser increíblemente beneficiosa contra el escorbuto gracias a su aporte en ácido ascórbico. Ron, azúcar y limas, a alguien le suena esa combinación?

Poco a poco las dosis de ron, por muy diluidas que estuvieran, fueron ganando mala fama, pero era una costumbre tan arraigada al mar y un símbolo tan fuerte de los derechos de los marineros que nadie osaba eliminarla. Hasta que finalmente el 31 de julio de 1970, conocido como el Black Tot Day, fue el triste día en el que la última ración de ron fue administrada a la tripulación británica, después de 325 años de tradición. Curiosamente, el último barco que sirvió ron a los marineros de la Royal Navy fue el HMS Fife, en Pearl Harbor, Hawai.

Así que amigos, para tomarse un grog con la receta más o menos original, os ponéis en un vaso un par de onzas de ron dorado de procedencia anglófona, es decir, de Barbados, Jamaica, Demerara... Llenáis con agua, exprimís un cuarto de lima y/o un poco de azúcar moreno, y padentro. Aconsejamos pintarse unas anclas o unas estrellas náuticas en los antebrazos.

Buenas noches,

Mr. I.

sábado, 13 de septiembre de 2008

Seven Tiki

Hola amiguitos

Si tuviéramos que decir de qué va este blog, seguramente diríamos de Tiki y de ron. Pues bien, me encontré por casualidad con un ron llamado Seven Tiki. No me lo podía creer. Un ron de Fiji, es decir, polinesio, que toma la iconografía tiki como leitmotiv. Esto es una provocación para meter las narices y redactar una entrada para vosotros, queridos lectores.


Lo cierto es que 42 Below, la empresa neozelandesa que produce este ron, así como la que distribuye el ron en españa, que viene a ser Bacardi (los lectores habituales del blog sabéis que no somos especialmente fans de la multinacional, pero creemos que en este caso estamos obligados a hacer la vista gorda), han aprovechado el tirón conceptual del Tiki para desarrollar una historia alrededor de su producto. Copio y pego un texto de su web:

Según cuenta una leyenda del Sur del Pacífico, siete canoas tripuladas por valientes guerreros, atravesaron el océano en busca de tierras desconocidas, hasta llegar a las Islas Fiji. Sus únicos guías fueron siete Tikis, dioses tallados en la proa de cada canoa. En su viaje descubrieron la caña de azúcar, que se originó hace más de 6.000 años en esas tierras lejanas. Los dioses enseñaron a la gente a elaborar el néctar del cielo, y en agradecimiento, los navegantes nombraron a la bebida Seven Tiki. La leyenda termina con la premonición algún día los hombre de Fiji deberán compartir su secreto con tierras lejanas. Y este día ha llegado por fin.

Más allá de eso, antes de presentar el producto montaron una campaña de marketing viral para quitarse el sombrero. En los alrededores de algunas ciudades españolas, Barcelona, Bilbao, Madrid y Málaga, aparecieron misteriosas crop circles que traían de cabeza a los aficionados a la ufología y estudiosos del tema en general, hasta que fueron "desenmascarados" y reconocieron que era una campaña de marketing. Las marcas en los campos son señales de los dioses, de los que ya hablamos más arriba, para ponerse en contacto con los mortales, entiendo que para decirles que salgan a compartir el ron Tiki con las tierras lejanas.



Seven Tiki organiza fiestas en locales nocturnos presentando su producto, atención a la panda de polinesios que montan los tinglados y a las fotos de las fiestas. Una puesta en escena realmente tiki, impresionante para un producto que, en principio, es generalista, no enfocado a los tiki aficionados como nosotros. En este mapa podéis ver los locales donde encontraréis ron Seven Tiki.

La botella, como veis en la foto de arriba, mola. Si es que como producto, es redondo. Y además está bueno. No se parece mucho a otros rones que haya probado. Tuve que olerlo dos o tres veces antes de separar el olor a etanol, entonces aparecieron los aromas característicos del ron. En boca se aprecia, no demasiado fuerte, el sabor a melaza, es dulce pero no demasiado, entonces aparecen los aromas de chocolate y especias. El retrogusto es más o menos largo. Lo que más me sorprende es que aunque el sabor es complejo y con capas, el cuerpo es ligero, como algunos rones cubanos o portorriqueños. Sería un buen sustituto para uno de estos rones. O para hacer un daiquiri deluxe.

Aunque ellos proponen tomarlo de la siguiente manera: mezclado con hielo y un poco de cocacola, se quema una tira de cáscara de naranja y se tira dentro del vaso. A mi me sobra la cocacola, pero lo de la cáscara de naranja me parece guay, mira por donde.

Aloha po,

Mr. I.