Aloha!
Recientemente la nueva editorial
Korero Books, de la cual tenemos el 80% de sus títulos, ha lanzado el libro
TIKI MUGS: Cult Artifacts of Polynesian Pop, escrito por el polifacético
Jay Strongman y con prólogo de Holden Westland, es decir, el señor
Tiki Farm.

Hace ya tiempo que este volumen está anunciado, pero entre unas cosas y otras, la publicación se ha ido retrasando hasta ahora. Y entre que en las primeras pruebas que se mostraron de la portada sólo aparecen mugs de Tiki Farm y que Jay es europeo, se levantaron bastantes suspicacias en
Tiki Central que ponían en duda la profundidad del libro, insinuando que era un libro ligerillo o incluso un catálogo de Tiki Farm. Francamente, algunos rostros pálidos son demasiado arrogantes. Menos mal que otros pobres desgraciados europeos como Sven y Otto salieron en su defensa.


Bueno, dejando a un lado polémicas sin sentido, hablemos del libro en si. Nada más lejos de ser un simple álbum de cromos. El autor resume la historia del tiki desde sus orígenes en los Estados Unidos de la post-depresión hasta su pérdida de la inocencia a finales de los 60 y el momento en el que
tiki became tacky en los 80 (justo cuando en este país era lo más, recordemos que nuestra post-depresión coincide con la transición). También hace un análisis del
tiki-revival de mediados de los 90, en parte a remolque de la recuperación de la cultura
lounge, en parte síntoma de la costumbre humana de matar al padre e idolatrar al abuelo. Y dentro de todo este mundo, toma como hilo argumental y símbolo doméstico de
poly-pop el
tiki mug. Un bar está en un sitio fijo y un mal día cierra, pero los miles de vasos que han salido de ese bar hace que el espíritu del local siga vivo en todo el mundo, especialmente si un personaje como tú o como yo lo atesora en su casa para adorarlo y venerarlo. También podemos considerar un vaso como un trofeo o souvenir de la visita a un templo tiki, y exhibirlo triunfantes en nuestras estanterías.
Eso sí, una buena mitad del libro consiste en una muestra de fotos de vasos, en su mayoría bastante raros (en el sentido de poco habituales), y ordenados por estilos. Esto nos podría recordar a "el libro" de coleccionistas de vasos, el
Tiki Quest de Duke Carter, pero no tiene mucho que ver. Mientras el volumen de Carter hace un repaso de la historia de los
tiki mugs, el libro del que hablamos hoy hace una revisión de los artistas y fabricantes actuales de estos anhelados objetos, mostrando en su mayoría piezas de la última década de ediciones limitadas y poco vistas.

Y cuál fue nuestra sorpresa al ver que una de las categorías mostradas es
Spanish. Dos pedazo de páginas, más algún que otro ejemplo salpicado a lo largo de libro, nos muestran algunos de los vasos de
Porcelanas Pavón, como Caña con Careta (rebautizado Bamboo Face),
Cabeza de Paja, Máscara Ojos Hundidos o Malekula. Me se saltan las lágrimas. Lo que no saben, o al menos no lo muestran, es cuáles son los
Spanish Tiki Mugs originales, qué había antes de los Pavón, o de dónde salen los exóticos diseños ibéricos, que poco tienen que ver con los americanos. Amigos, esto sería adentrarse en los misterios de la historia del tiki español, algo demasiado oscuro como para hablar de ello aquí y ahora...
Mahalo,
Mr. I.