jueves, 24 de mayo de 2007

Tiki Trip a Madrid. Episodio 2.1: Bora Bora

Hola hola.

Seguimos con la crónica del fin de semana en Madrid. Mientras hablábamos con Shag de bares, entre otras cosas, le dijimos que esa noche nos íbamos al Mauna Loa, el Bar Hawaiano de la llaza de Santa Ana, que era el que conocíamos. Él nos dijo que le habían hablado de otro local llamado House of Chin o algo así, que era un bar muy chulo. El caso es que al irnos les preguntamos a los empleados de la Madrid Comics si sabían algo de este bar, pero nadie sabía nada. Al final uno que yo creo que es el dueño de la tienda nos dio unas indicaciones para llegar a un bar hawaiano, que no sabía si era ese. Y no, no lo era, pero nos llevamos una grata sorpresa.

Llegamos al Bora Bora, situado en la calle Ventura Rodríguez, al ladito de Princesa y de la Plaza de los Cubos.



En la fachada encontramos un bonito tiki que nos da la bienvenida, y al entrar un impresionante Ku nos advierte de que nos estamos aventurando en terreno peligroso... Mirad que serios estamos los dos!!! atravesando un vestíbulo bajamos las escaleras, detrás de las cuales podíamos ver una cascada, para llegar al bar propiamente dicho. Entramos a un gran lounge donde un camarero nos acomoda. La tarde era bastante tranquila, aunque la verdad es que fuimos muy temprano, como a las 20.30h, con lo que había sitio de sobra. No os confiéis, porque tenemos entendido que si vas por la noche hay que hacer cola.



El espacio era bastante grande, aparte de el gran salón en el que estábamos nosotros había otro salón más pequeño y una barra muy larga con bastante espacio. La decoración era muy rica, con máscaras tiki en la pared haciendo de lámparas y vidrieras con motivos polinesios. Los paneles de madera con molduras en la pared delatan un pasado oscuro. No hemos indagado en qué era hace 40 años ese local pero sería una especie de salón señorial. El mobiliario era acorde con este carácter, ya que los asientos no eran los típicos taburetes de bambú que se te clavan en el culo, sino unos sillones trenzados muy cómodos. Lo cierto es que invita a quedarse apalancado toda la noche.



Llegó la hora de pedir los cócteles y nos entró el mismo estupor de siempre. Algunos cócteles los conocemos, ya que son los clásicos (Mai Tai, Bastardo Saffrin, Zombie, Escorpión, etc), pero otros son recetas propias de los locales o simplemente recetas de toda la vida pero con nombres diferentes. Además, como ya he comentado en alguna ocasión, las recetas que hagan no tienen que corresponderse con las clásicas, cuando uno se toma algo en un bar nuevo siempre es una sorpresa. Por otro lado, las cartas de los hawaianos no suelen ser muy descriptivas en cuanto al contenido de los cócteles. En lugar de tener una lista de ingredientes tienen esos textos que tanto nos gustan tipo En las noches de luna llena, las vírgenes polinesias se entregan a los deseos del Gran Dios Tiki mientras beben esta mezcla de rones que turba sus sentidos o algo así. En algunos casos pone una nota al pie que te dice si es dulce, seco, ácido o qué. Pero lo mejor, ante la duda, siempre es preguntar al camarero.



Pregunté a la camarera qué llevaba el Mai Tai y me dijo que rones, curaçao y zumos de frutas. De lima no, de frutas en general. La tía de Lady Eve pidió uno y estaba bueno. No era ácido, pero por lo menos era un poco fuerte. Yo, después de las largas caminatas que nos pegamos bajo el sol de Madrid, opté por el Doctor Funk (perfecto) y Lady Eve y su madre pidieron respectivamente un Isla de Pascua y un Blue Hawaii, de rones y frutas dulces y suaves. Los vasos eran los clásicos del tiki ibérico, fabricados por Porcelanas Pavón, ya hablaremos de ellos en el Episodio 3 de esta crónica. Bueno, en general las bebidas estaban muy buenas, y enseguida empecé a sentir un curioso pelotazo, por cierto. Y la gran sorpresa fueron los aperitivos que ponían, gentileza de la casa. En Barcelona a lo máximo que puede aspirar uno es a unas palomitas rancias y unos quicos duros, cosa para nada criticable, puede uno dar gracias a que se lo ponen de gorra. Pero claro, es cierto que en Madrid la cultura del tapeo gratuito está bastante más arraigada que aquí, y los aperitivos que nos sirvieron en el Bora Bora estuvieron acordes con esta fama. Disculpad que en la foto la cosa esté ya un poco desmejorada, pero os aseguro que esos platos y esas bandejas estaban a rebosar. Los cacahuetes y las papas fritas son a must, las galletitas saladas y las aceitunas son un grado más, pero los canapés y las albóndigas eran una cosa suprema. Esas albóndigas las había hecho Na Wahiné con sus propias manos.

Tenían una vitrina con una colección de vasos decente, y tenían algunos vasos con el logo del bar impreso. Pregunté el precio y eran 20€. No sé si os hacéis a la idea, pero los vasos eran a un color, ni siquiera estaban pintados a mano ni nada, y a ellos les cuestan baratísimos (me consta), con lo que ese precio es una salvajada. Es una característica de los bares de aquí, en los que venden vasos te meten unas clavadas importantes. Lo cierto es que ellos no se ganan la vida con eso, se dedican a vender cócteles, y si alguien se encapricha de un vaso, pues que lo pague. Pero nunca lo hagáis, amigos, esos vasos están a la venta a precios asequibles en la web del fabricante, tenéis el link arriba.

Um, lo único que me falló era el servicio. Hay otro hecho, y es que los camareros de los hawaianos no suelen tener ninguna gracia, ya que los pobres suelen ir de culo. Pero estos eran especialmente sosos, y eso que estaban la mar de tranquilos. Y si uno es soso y se pone una camisa de palmeras, hibiscos o cualquier estampado tropical, disimula un poco, pero estos iban muy formales, no les pegaba mucho. También es una lástima la enorme tele de plasma que tienen en el salón principal en la que, para más inri, estaban dando toros. Otra cosilla a tener en cuenta es que está un pelín retirado del centro, echadle un paseíto de 20 minutos desde Callao.

En fin, que el Bora Bora es un sitio más que recomendable para ir si estáis por Madrid, los cócteles son buenos, el sitio muy chulo y los aperitivos exquisitas. Y el contento lo tenéis casi garantizado, los cuatro salimos bailando hula.

Mahalo,

Mr. I.

2 comentarios:

JUAN ANTONIO dijo...

HOLA IVAN, VOY A ABRIR UN LOCAL EN CADIZ, Y EL DECORADOR ME HABLO DE LOS BARES TIKI. YO HASTA HACE DOS SEMANAS, NO TENIA NI IDEA DE ESTO, PERO LA VERDAD ES QUE ME HA CAUTIVADO. ESTOY INTERESADO EN TODO ESTO: DECORACION, COCTELES,TIKIS..., PERO EN ESPAÑA ENCUENTRO POCA COSA.
SI PUDIESES ORIENTARME DONDE DIRIGIRME TE ESTARIA MUY AGRADECIDO.
SALUDOS. JUAN ANTONIO

Mr. Ivan dijo...

Hola, Juan Antonio.

Escríbeme a tikivan[arroba]gmail.com y hablamos, vale?

Un saludo!