martes, 2 de octubre de 2007

Trader Vic

Hola, amigos de los tikis!

Hoy vamos a explicar la vida y milagros de uno de los grandes pioneros de los tiki bars. De hecho, si afirmamos que Victor Bergeron (a.k.a. Trader Vic) fue el inventor de los bares tiki, no nos equivocaremos de mucho. Y si tenemos en cuenta que el cóctel tiki por excelencia, el Mai Tai, es invención suya, convengamos que le debemos bastante. Per bueno, entrar en un Trader Vic no es entrar en un bar hawaiano cualquiera , sino que es el origen de todo. Tanto la decoración como los platos y la bebida nos trasladan a la edad de oro de los bares tiki.

Veamos por encima la biografía de Trader Vic, que empieza de una manera bastante trágica. A la edad de 4 años, Victor contrajo una terrible tuberculosis por la que le tuvieron que amputar una pierna. Y durante su adolescencia volvió a recaer en la enfermedad repetidas veces. Pero en ningún momento sus padres le trataron de manera condescendiente, ya que trabajaba mucho en casa, practicó deportes de manera muy competitiva y estuvo en los boy-scouts realizando trabajos sociales. Toda esta actividad, considerando su minusvalía física, fue muy determinante en su personalidad, ya que desarrolló de manera muy sólida valores como la constancia, la responsabilidad y la seguridad en sí mismo.

Creció en una finca en el campo rodeado de la naturaleza y sus frutos. Allí aprendió tanto a cultivar como a distinguir los ingredientes, a desarrollar la sensibilidad por los olores y los sabores. Su padre siempre estaba cocinando platos, experimentando con los ingredientes. Por otro lado, ya en su infancia siempre estaba buscándose la vida, ingeniándoselas para ganar un dólar.

Y en fin, a lo largo de sus muchos empleos tuvo la oportunidad de aprender los conceptos básicos para llevar adelante un negocio. Y acabó trabajando en el bar de su tío, donde tuvo sus primeras experiencias como barman. Según explica en su autobiografía Frankly speaking: Trader Vic's own story, recibió su primera lección de coctelería de la siguiente manera: En mi primera noche de trabajo un tipo me pidió un Old Fashioned. Miré los ingredientes en un librito, los vertí en una coctelera con hielo y serví la bebida en una copa de cóctel. El viejo me dijo "¿Chaval, no sabes preparar un Old Fashioned?¡Tráeme un vaso y te enseñaré cómo se hace!. También aprendió cómo mantener entretenidos a los clientes con truquillos y coñas marineras detrás de la barra.

Llegó el momento de abrir su propio negocio. En 1934, Con 800$ que le dejó su tía, Víctor montó su restaurante Hinky Dink's. En plena depresión, la gente no tenía mucho dinero para gastar, así que ofrecía comida y bebida a buen precio. El público, que no tenía muca cosa mejor que hacer, iba al Hinky Dink's a evadirse de los problemas de la realidad cotidiana, animados por el ingenio de Victor, que organizaba numeritos tipo karaoke y otras diversiones baratas y rentables. Un truco habitual del Trader era explicar cómo un tiburón le había arrancado la pierna de un bocado (mentira, recordad que fue la tuberculosis!) y acto seguido se clavaba un picador de hielo, golpe de efecto que le costó más de un susto a algunas delicadas señoritas.

Pronto sintió la necesidad de desarrollar la vena exótica de sus bebidas. Decidió viajar junto a su esposa por el sur de Estados Unidos y Cuba, conociendo a los mejores mixologists del Caribe y estudiando junto a ellos. Aprendió mucho sobre el ron y las limas, ingredientes principales del Daiquiri, que fueron determinantes en su carrera posterior.

Como era previsible, a la vuelta de sus viajes decidió darle la vuelta al negocio. Así que decoró su restaurante con objetos que había ido adquiriendo en sus viajes, a la manera de algunos locales que vió en Hollywood, como el Don the Beachcomber y el Seven Seas. También cambió el nombre al de Trader Vic's por sugerencia de su mujer, a quien le pareció un buen nombre porque Victor había estado toda su vida negociando (trading) para sacar unos pavos. También cambió el tipo de clientes. Ahora la comida y la bebida no era pollo asado y cerveza, sino platos exóticos mucho más sofisticados y cócteles preparados con los mejores rones y zumos de fruta fresca. Y claro, pronto acabó siendo uno de los locales de moda de la ciudad, convirtiéndose en un gran negocio pero sin perder su esencia de bar tiki con muebles de bambú y máscaras polinesias.

En fin, que parece que la cosa funcionaba. Así que abrió un segundo local en San Francisco. Y después vino toda la costa oeste. Y todo el país. Y todo el mundo. Actualmente hay alrededor de 30 restaurantes en todo el mundo. En España tenemos uno en Marbella, del que nuestro lector Paco quedó gratamente impresionado. Y otro que nos pilla más o menos cerca es el de Londres, que además es el más antiguo de los que hay abiertos (desde 1945), ya que los originales de Oakland, San Francisco, etc... han ido cerrando por cuestiones varias. Lady Eve y un servidor tenemos programada una visita al Trader Vic's London que ya os narraremos con detalle.


Trader Vic's también abrió un restaurante en Hawaii, como hicieron Don the Beachcomber o Kon-Tiki. Es curioso, porque el Tiki Style es un producto americano, no genuinamente hawaiano, pero los turistas que viajaban a Polinesia esperaban encontrar lo que veían reflejado en los "bares hawaianos" de Estados Unidos. Así que los restauradores yankees abrían este tipo de locales en el archipiélago para no decepcionar a los visitantes. Por cierto, cuando Hawaii se puso de moda como destino turístico, las compañías United Airlines y Matson Steamships contratan a Trader Vic como asesor culinario para sus travesías hacia las islas.

En 1947 (con una revisión en 1972) publicó su libro Trader Vic's Bartender's Guide, seguido de una serie de libros de recetas con las que el público podía realizar en casa el viaje tropical que ofrecía el Trader. Truco: en sus recetas incluía ingredientes que vendía en sus restaurantes, con lo que además de vender un montón de libros, facturaba una buena cantidad en productos Trader Vic's. Vamos, que era un negocio redondo.

A ver, también es cierto que todos tenemos un lado oscuro. Victor Bergeron era conocido por ser un déspota hijo de puta simpático. No se cortaba ni un pelo a la hora de opinar sobre temas espinosos, y a la gente le encantaba. Por otro lado, un imperio como el suyo no se montaba tratando bien al personal, sino aprovechándose de todas las oportunidades que se le brindan, e incluso de las que no. Incluso actualmente, dicen las malas lenguas que no todos los Trader Vic's están a la altura de lo que se espera.

Victor Bergeron murió en 1984, habiendo dejado un importante legado. No sólo inventó el Mai Tai además de una gran variedad de cócteles, o fue un maestro de la cocina exótica de calidad. Su gran hazaña fue extender el concepto de bar-restaurante polinesio por todo el mundo, gracias a su constancia y su visión para los negocios. Además, animó al público a montarse sus propios paraísos tropicales en casa, y en eso sí que estamos en deuda con él.

Así que amigos, alzad vuestros Mai Tais y Okole Maluna!

Mr. I.

3 comentarios:

Señor Castaway dijo...

Saludos.

En realidad en España hay dos Trader Vic.
El segundo está en Estepona, a pocos Km. de Marbella.
Es un concepto algo distinto del tradicional. Situado en la playa entre palmeras...
Por muy prometedor que suene, mejor olvidarse de él.

El universo se rige por una serie de leyes eternas y principios inmutables.
Uno de los fundamentales es que un Mai Tai del Trader Vic es un Mai Tai del Trader Vic.
Pues bien, los de Estepona han osado intentar socavar los cimientos de este orden universal sirviendo espantosos Mai Tais aguados
Si afinais el oido, puede oirse a claramente a Mr Bergeron revolviendose en su tumba.

Esta ofensa no debería quedar si castigo y el barman tedría ser condenado a servir refrescos en una cadena de hamburgueserías el resto de sus días (después de derruir el local y sembrar con sal el terreno que ocupó, por supuesto)

En cuanto a servicio, decoración, musica, etc., no es mejor que sus Mai Tais

Mr. Ivan dijo...

Sí, el "Mai Tai Bar", ese innovador concepto. Curiosamente, hay dos en el mundo, uno en Estepona y otro en Beverly Hills.

Y ya tenemos in da house un buen ejemplo de las malas lenguas que hablan de las crueles técnicas de mercadotecnia de la gran empresa Trader Vic's! Gracias por tus advertencias, al parecer no es más que un chiringuito para pijos.

Unknown dijo...

Muy bueno