martes, 2 de noviembre de 2010

UK Rumfest o cómo sentirse bien por un día

Aloha amigos!

Como os anunciaba hace unos días, el Sr. Castaway y un servidor agarramos la cesta, la gallina y nos calamos bien la boina y nos fuimos para la capital del Reino Unido a ver qué nos encontrábamos por ahí. Y de paso le hacía de Cicerone al Sr. Castaway y le relataba experiencias pasadas in situ.

En fin, me ciño a la feria en sí, nuestras aventuras turísticas no son tan interesantes. Una vez nos acreditamos y accedimos a la feria, nos encontramos a Beachbum Berry y a Martin Cate, a quien no tenía la suerte de conocer en persona. La labor que está haciendo Martin en el Smuggler's Cove, en San Francisco, es excelente, ya hablaremos de él en otra ocasión. Bueno, el caso es que después de abrazos, presentaciones y demostraciones de afecto varias, Jeff (Beachbum Berry, vamos) nos dijo que en el stand de Appleton Estate estaban haciendo unos mai tais increíbles, que si nos apetecía. Vaya pregunta más tonta.

El caso es que al intentar acceder al stand nos encontramos con un cordón custodiado por una atractiva señorita que nos impedía entrar sin la pulserita VIP. Vaya, nuestro gozo en un pozo. Cuando nos dábamos la vuelta para ir en busca de otras aventuras más acordes a nuestro status, se me encendió la bombillita. Resulta que la guardiana del cordón era una vieja conocida de éste nuestro blog: Viviane, la camarera que hace unos años aguantó el tipo como una campeona ante una memorable incursión al Trader Vic's londinense. Así que sin comerlo pero no sin beberlo acabamos tomando cocktails con Jeff y Martin en el Appleton VIP Lounge.




Y la cosa no hacía más que empezar. Mientras estábamos intercambiándonos posavasos y otras baratijas con los americanos, apareció Leonardo Leuci, a quien conocí en Ibiza, con quien estuvimos paseando por los stands haciendo descubrimientos. Una de mis mayores sorpresas fue el Ron Diplomático Reserva Exclusiva 12 años, destilado a partir de miel de caña y no de melazas industriales. Otro producto muy interesante fue un ron overproof de Plantation con mucho potencial para la coctelería tiki, ya que a pesar de su alta graduacion, de 73º, es suave, dulce y aromático, a diferencia de otros productos similares, demasiado secos y etanólicos. De momento sólo tiene distribución en Alemania, pero pronto ampliarán mercado. Pero no, amigos, no puede sustituir al Lemon Hart 151. Otro overproof curioso es el Sunset Very Strong Rum, de St Vincent, con 84,5 gradazos que te ponen firme al primer sorbo. Una vez más, el impacto etanólico es mucho menor de lo que cabría esperar, ideal para dar un extra a ponches con mucha fruta, aunque que yo sepa, no se distribuye por aquí. Otro clásico que redescubrimos fue el Cockspur 12. Ninguna novedad, pero excelente ron. Y además nos pusieron unos Dark'n'stormys muy ricos.

También probamos cosas que no nos gustaron. Como el ron (de autor) Elements Eight. Un producto muy conceptual pero con poca chicha, tenía más pinta de vodka con sabores que de ron de verdad. También había infinidad de licores con base ron y cachaça a cada cual más cursi. Por ejemplo, Santa Teresa tiene un licor de café llamado Arakú que provocó opiniones encontradas entre nosotros.



A nivel de mercadotecnia, ganaban de calle, como siempre, Bacardí y Havana Club. Sus stands estaban a reventar. Los primeros hacían muchos cocktails muy vistosos y tenían el stand más grande y mejor situado. En cambio, Havana Club tenía un stand pequeño (literalmente era una caja de madera) donde hacían mojitos y regalaban sombreretes. Eso demuestra la poca curiosidad del público a la hora de gastarse sus vales de consumición. Nosotros, con pocas ganas de hacer cola, nos fuimos con una señorita de Sailor Jerry Rum que ponía unas calcomanías old style la mar de bonicas. En la foto, el Sr. Castaway sufre en silencio.


Pasado un rato, no sé muy bien cómo, acabamos en un seminario de Ron Zacapa a cargo de Lorena Vásquez, Maestra Ronera, sobre el proceso de elaboración del Ron Zacapa 23 y el XO. Interesantísimo, tanto poder ver y probar la materia prima, la miel de caña, como poder catar el ron en sus diferentes estados de envejecimiento. Es muy curioso cómo los sabores van evolucionando a medida que el ron se va añejando por el método de soleras.


Al estar en el seminario de Zacapa nos perdimos el Tiki Face Off, donde por lo visto hubo mucho desmadre. Pero sí asistimos (y participamos) a la preparación de la Piña Colada más grande del mundo. De manera muy poco seria, los asistentes que nos pudimos acercar vertimos en un barreño litros y litros de zumo de piña, crema de coco Coco Real y ron Wray & Nephew Overproof. El resultado fue más que aceptable, teniendo en cuenta las circunstancias.

Por culpa de una mala organización, más nuestra que del festival (que también tuvo sus cosillas), nos perdimos el seminario de Jeff Potions of the Caribbean, aunque ya os había hablado de esta clase durante el curso de Ibiza.

Y en fin, esto fue nuestra experiencia en el UK Rumfest. Tengo ganas de volver el año que viene, eso sí, estaría estupendo tener el programa de lo que vaya a pasar por adelantado para poder planificarse un poco mejor la jugada.

Mr. I.

6 comentarios:

Edu C dijo...

Se ve que os lo pasateis bien. Pero lo mejor, la cara de Castaway recibiendo el tatuaje de Sailor Jerry.

Señor Castaway dijo...

Esa expresión de sufrimiento en realidad no es por el tatuaje.
Es que acaba de degustar su ron y eso sí que es doloroso...

Edu C dijo...

¿Tan malo es? Yo el otro día lo probé, de gratis y con Coca-Cola, así que no pude hacerme una idea muy clara. Había que beber y era lo único que daban, no le iba a hacer ascos... Eso sí, la etiqueta es muy bonita.

Mr. Ivan dijo...

Hombre, con cocacola dale. Pero solo rasca que da gusto. Especialmente el americano, que tiene 46º. Sabe mucho a alcohol y a vainilla, pero no tanto a ron.

Paco dijo...

Cuando queráis probar algo que rasca, yo os invito gustoso a unos chupitos de ron mauriciano, ¡veneno puro hoiga!

El ron diplomático me ha llegado a los oídos por el dueño de un prestigioso restaurante de mi ciudad, al que a veces le hago algunos trabajos dispone de una carta de vinos/licores de infarto para lo que suele verse por aquí. Y hablando de rones con él, me comentó que había probado uno, Diplomático, para su gusto, muy muy bueno.

Paco dijo...

Por cierto.... aún a riesgo de algún capón de la jefa.... como para no acordarse de Viviane...