martes, 19 de octubre de 2010

Tiki Bar Summer School: Día 4

Ya hace fresquete, el verano queda lejos, pero nos consolamos recordando el final del curso de Ibiza.


Llegamos al Bar Ítaca en diferentes niveles de decadencia física, pero llenos de ganas y energía para recibir los últimos seminarios y preparar nuestros proyectos. "Desayunamos" un ponche Chief Lapu Lapu que prepara Jeff mientras ponemos a punto los ingredientes para nuestros cocktails. El aire huele a cítricos, a limas, limones y pomelos, aparecen botellas sin etiqueta con siropes misteriosos y nadie suelta prenda. Es divertido.

Empezamos la clase. Jozef y Stan nos presentan un proyecto que realizaron en Bratislava. El Café Marrakech es un bar-restaurante estilo marroquí donde se trabajó muchísimo tanto en la construcción y decoración del local como en la carta. El concepto parte del Rick's Café de Casablanca.


Acabamos con un seminario que podría resumir el curso: Don VS Vic. Repasamos la historia del Zombie, bebida que creó Don como un cocktail tropical para machotes. Probamos un par de versiones, la receta original de 1934 y la versión simplificada de Jeff.


Después hablamos del Mai Tai y vemos la prueba de paternidad que Jeff explica en Beachbum Berry Remixed. La conclusión, más o menos, es que lo inventó Victor, pero vamos, que todo es muy borroso. Os recomiendo encarecidamente que lo leáis, porque la historia no tiene desperdicio.






Para terminar el curso, la traca final la damos nosotros. Uno por uno, explicamos cómo sería el tiki bar de nuestros sueños y hacemos públicas nuestras recetas secretísimas. En este blog veremos todas las recetas, pero os avanzo que la que preparé yo se basa en el licor de tomillo Frigola y en las lagartijas que pueblan la isla.


Después de las presentaciones, nos acercamos a un embarcadero en la playa y Jeff y Stan nos bautizan con una mezcla de rones. Lemon Hart 151, que contiene el alma de Don, nuestro padrino y la herencia de la historia tiki, y Clément VSOP, un ron añejo de nueva generación que representa lo que está por venir. Y así cerramos estos cuatro días de ron, especias, cítricos, azúcar, espíritu y Aloha.

Me vuelvo a casa con muchas más cosas que las que vine. Un montón de recuerdos imborrables, como la botella de Demerara 151 que vaciamos la primera noche viendo la puesta de sol, el viajecito en barco hacia Cala Comte, la Luau más primitiva que haya visto nunca, y en fin, todos los personajes que me encontré en Ibiza que acabaron siendo mis hermanos tiki. Gracias a ellos este curso fue algo muy especial. Así que a todos, desde el fondo del corazón, Mahalo Nui Loa y Aloha Oe.



Si queréis ver algunas fotos más, aquí las tenéis.

Mr. Ivan

2 comentarios:

Edu C dijo...

Qué bonito desenlace, con bautismo y todo.
¿No os pusieron nota?

jose dijo...

Se ve muy buen ambiente. Intercambio de conocimientos y experiencias, y nada como las enseñanzas de grandes maestros. Pero le veo un pega ¿todo tíos? Bueno, a lo mejor es una ventaja, no sé.