miércoles, 8 de septiembre de 2010

Tiki Bar Summer School: Día 3


Desayunamos un Ti-Punch (de Rhum Blanc Clément, que por si a estas alturas no os habéis dado cuenta, es uno de los sponsors del curso) que nos preparamos nosotros mismos. Y acto seguido, empezamos el seminario de Jeff sobre decoración.



Aprendimos a hacer moldes de hielo, como por ejemplo el del cono del Navy Grog (una buena excusa para tomarse uno) o la cueva de hielo del Mystery Gardenia, un cóctel cremoso y excelente que no había probado nunca. También vimos los truquillos para decorar con fuego. Ya hablaremos del tema, porque tiene miga.


Nos enseñan unos mugs impresionantes de Gecko y de Cheekytiki. Por otra parte, llamamos story garnish a una decoración que refleja el concepto del cocktail, como por ejemplo el Three Dots and a Dash, donde tres cerezas son los tres puntos (three dots) y un trozo de piña el guión (dash). También aprendemos a usar piñas y cocos como continentes.

Siguiente clase: música. En este país, este es el gran tema pendiente de los bares tiki. Damos un repaso a los géneros que tendrían sentido en nuestro bar: Hawaiiana y Hapa Haole, Exotica, Bossa Nova, Surf, Lounge, etc. Jeff nos regala un CD con una cuidada selección musical para ir abriendo boca. Nos encanta que nos regalen cositas, ¿a quién no?


Y hablando del tema, ¡sorpreeeesaaaa! Stan y Jozef ponen una caja misteriosa en el centro de la "clase", y uno por uno tenemos que sacar a ciegas un vaso de Cheekytiki. Tuve bastante suerte, me tocó el Headhunter!!!! Oscar, en la foto, nos muestra orgulloso su vaso Zombie. No dejo de pensar que tienen la misma cara.


Después de comernos una hamburguesa rápida, Stan nos enseña la técnica del swizzle, que nos llega desde África a través del Caribe. Nunca había visto un swizzle stick de verdad. En su origen se llamaba bois-lele o baton-lele. Se trata de un palo de madera con un intenso y agradable olor a curry, nada que ver con los palitos de plástico a los que estamos acostumbrados. Tiene unas ramificaciones en la punta, que sirven para que, cuando lo giramos rápidamente entre las manos, tengamos una especie de batidora manual.


Stan, después de prepararnos un par de recetas, el 1575 Swizzle y el Queen's Park Swizzle, nos regala unos bois-lele. Es un regalo muy valioso, porque son muy difíciles de conseguir. Intentadlo.



No os perdáis la próxima entrega de las aventuras de Bastardo Saffrin en Ibiza!

Mr. I.

4 comentarios:

Edu C dijo...

¡Queremos más! Solo una palabra: ENVIDIACA

Paco dijo...

No me canso de leer y releer.

Mr. Ivan dijo...

Pues chavales, esperad que tenga un rato y cuelgue la crónica de
LA LUAU...

Paco dijo...

¿Es un terrón de azúcar lo que se está tostando dentro de la lima?
Impresionante el swizzle. Buscando en google encontré una pag. en facebook, pero llena de caracteres extraños, supongo que por la diferencia de idioma