lunes, 9 de noviembre de 2009

Tiki Trip: Berlin

Aloha amigos!

Seguimos al pie del cañón. Aprovecho esta señalada efemérides, el vigésimo aniversario de la caída del Muro, para relataros lo que fue nuestro reciente viaje a Berlín.


La capital germana es un buen destino para los tiki aficionados, pero lo era mucho más hace como un año. El pasado reciente del tiki en Berlín era rico, con su Trader Vic's y todo, como podéis ver arriba en la foto de mi amiguete Víctor, aunque cerró esta primavera en el reciclaje de locales que está haciendo Trader Vic's este año.


De todos modos, el mayor chasco nos lo llevamos con el Tiki Brett, el local que podéis ver en la foto de justo encima. Tiki Brett abrió en 2008, con parte de la decoración del también desaparecido Tabou Tiki Room, una leyenda local. Bueno, el caso es que en una fría y húmeda noche, caminamos dando vueltas hasta dar con la esquina del Classic Tattoo, estudio de tatuajes bajo el cual presuntamente se encontraba el bar. Después de buscar algún rótulo que me diera pistas, bajé unas escalericas que daban a un bareto de rocanrol, bastante guapo pero cero tiki, donde había dos tipos tatuados hasta las uñas que me explicaron que el Tiki Brett había cerrado un mes antes. Vaya por dios. Intentamos ir a cenar al White Trash Fast Food, también sin éxito porque estaba a tope, y acabamos por casualidad pero con mucha fortuna en la pizzeria punk I Due Forni. Unas pizzas increíbles en un ambiente digamos animado, lo más fácil es acabar compartiendo mesa con alguien.


Bueno, vamos con los sitios que están abiertos. Nada más llegar a la ciudad fuimos al Tiki Heart, en el distrito de Kreuzberg. Arriba bar-restaurante tiki, abajo tienda de chuminadas, al lado el Wild at Heart, garito de rocanrol. Subimos las escaleritas y entramos al local, divisando una estupenda mesa al fondo donde por primera vez nos sentamos en Berlin. la decoración del local es bastante profusa, con tikis enormes, y objetos chulos, pero le falta un poco de alma. Creo que tiene algo que ver con la pintura verde en la pared en lugar de recubrirla de bambú o tapa.


Después de mirar la carta, pedimos unos nachos más o menos decentes y unas hamburguesas bastante buenas (la mía era Lemmy style) que venían acompañadas de unas patatas asadas con las que se nos saltaron las lágrimas, porque estaban muy buenas, pero también porque quemaban.


Después de reposar la cena llegó la ronda de cocktails. La carta mezlaba clásicos tiki con tropicales en plan mojito-caipirinha. Pedimos unos Mai Tais, un Mojito y un Singapore Sling. El Mai Tai, que es la prueba del nivel de un bar, era Island Style, esto es, con zumo de piña y ron oscuro flotando. Esto no es necesariamente malo. El problema es que no tenía hielo. Así es, amigos, preparaban el cocktail con hielo, lo agitaban, pero luego lo colaban en un vaso enorme sin añadir el hielo. El sabor era bueno, equilibrado, pero a partir del tercer trago estaba calentico. Eso no, hombre. Con el Sling pasaba lo mismo. Por lo menos el mojito sí tenía algo de hielo.


Cerca del Tiki Heart está el Aloha Luau Lounge, probablemente el tiki bar más pequeño del mundo. Se ubica en la trastienda de la Galerie Knoth und Krüger, y abre jueves, viernes y sábados a las 20:00 h. El Aloha Luau es por una parte muy agradable, ya que es muy pequeño, con música exotica, algo no muy común actualmente, y los cócteles que ponen son las recetas originales de Trader Vic's y Don the Beachcomber. Es como el bar que nos montaríamos en una habitación vacía de casa.


Lo malo del Aloha Luau es que se puede fumar, cosa poco habitual en Berlín, y al ser tan pequeño, con una ventilación nula y estar a tope de gente, el ambiente es muy denso. No pude ni hacer una foto en condiciones ni hablar con el dueño, por eso pongo esta foto que he encontrado por ahí. Lo cierto es que refleja bastante bien la sensación que se tiene en el bar.


Rock-a-Tiki es la tienda de Martin, donde podéis comprar camisas aloha vintage, vinilos ocortaros el pelo. Martin además es un enamorado de España y es fácil verlo por los festivales de rocanroleo de por aquí, vendiendo o pinchando. Vale la pena una visita.



Aloha-Berlin es una tienda de cosas guays como frisbees, hula hoops y bicis cruiser con estética tiki. Sólo por ver las bicis vale la pena. Al ladito, en el Mauerpark, los domingos hay un mercado de trastos donde quién sabe lo que podéis encontrar, amigos. Yo por dos euritos me llevé una bandeja de bambú por lo menos de los 60 bastante digna.

En fin, como os he dicho para nuestro tiki trip hemos llegado unos meses tarde. Pero Berlín es una ciudad increíble, está en un momento muy bueno para visitar porque no está explotada turísticamente, el ambiente es muy libre y el consumo es muy barato. Pero hace bastante frío, mejor esperaos a la primavera, a riesgo de que cierren algún otro bar.

Aloha,

Mr. I.

6 comentarios:

Paco dijo...

Menuda escapada. Ya quisiera yo. Parece que la fiebre por chapar garitos parece la gripe a: se va extendiendo por todos lados (¿tendrá algo que ver la crisis con las franquicias?).

Espero que la hamburguesa no fuera peluda y con un horrible grano en la cara, y que nada más ponerla en la mesa, dijera eso de "We are Motorhead", si no , para salir corriendo.

¿Qué souvenirs te has traído al final? seguro que algo ha caído.....

Un saludo

Señor Castaway dijo...

A mí es que esto del neotiki alemán siempre me ha parecido un poco forzado. Como decía la agüela, de donde no hay...

Un Ma Tai caliente y con dedo de espuma. Nada de Island Style. Eso va a ser que te pediste un Mai Tuccino. Es lo que tienen las cosas del idioma.

Paco dijo...

Y eso que dicen que los alemanes son cuadriculaos. O no se leyeron la receta, o ese día hacía frío en la calle, y miraron por el bien de Mr. I.

Mr. Ivan dijo...

Aloha a tós. Paco, no me traje nada, la cosa no estaba muy boyante. Seguramente es lo que dice el Sr. Castaway, que el tiki en Alemania es un poco, valga la expresión, como de chichinabo. Supongo que cuando hablo de falta de alma me refiero a eso.

De todos modos, no me digáis que la foto del Tiki Brett no mola. Lástima que esté cerrado.

Anónimo dijo...

hey aloha from berlin.
thanks for the writing about my bar.
thanks for not posting the adress, thats important.
did we talk when you were there?

mahalo don sling for aloha luau

Mr. Ivan dijo...

Aloha Don!

Um, no, I didn't put the address, but a link to your blog. If anyone wants to go, it's easy to get it, and it's funny when you have to scratch a bit!

No, unfortunately I could not talk to you. I went there on saturday night and the smoke was so thick that my friends, that were really tired and on our way to the hotel, were looking at me like "no way I'm going into that fog", with the promise of coming back next day earlier and less crowded. Big mistake, I didn't know it were closed on sunday.

And I found really interesting your bar and the fact that you really put attention on drinks, it looked like a home tiki bar. I was very interested in talking to you, and next time I'll go there I'll make it, for sure!

Mahalo nui loa,

Mr. I.