martes, 25 de septiembre de 2007

Fenómenos paranormales


Aloha!

El otro día me pasó una cosa si no paranormal (de alguna manera tengo que llamar vuestra atención), por lo menos curiosa.

Lady Eve, servidor y otros seres queridos estábamos en el festival BAM el domingo por la noche disfrutando del concierto de Deluxe. De pronto, de entre la muchedumbre que allí se agolpaba para disfrutar de los gorgoritos del gallego, observo que se me acerca una figura con forma humana y gorra, mirándome fijamente. Y al llegar a mí, se establece la siguiente (y breve) conversación:

-¿Quieres ron?
-¿Qué?
-¿RON, que si quieres RON?!
-¡Ah, no, gracias, estoy servido!

Entonces, la figura desapareció con la misma fugacidad y determinación con la que había aprarecido.

Y no sé, en ese momento me quedé algo indiferente, pero luego me di cuenta de que en ese contexto a uno le ofrecen muchas cosas, cervezabíar, pastillas, coca, costo, pero nunca antes me habían ofrecido ron. Y ¿porqué se dirigió directa y únicamente a mi? ¿Se me nota desde lejos que bebo ron? Quizás olíó el Navy Grog que deglutí justo antes de salir de casa, o igual vió el tiki de mi camiseta del Voodoo Lounge y asoció ideas, pero el caso es que ese bartender clandestino me identificó claramente como un posible cliente, y al parecer el único en varios metros a la redonda, porque no le vi hablar con nadie más.

Ya sé que es una pura anécdota que no os aporta nada, pero si el ron es algo que se va a vender en los conciertos y fiestas de guardar así de tapadillo supongo que me parece bien. La próxima vez estaré preparado y llevaré una lima en el bolsillo y una petaquita con orgeat y curaçao, así me prepararé un Mai Tai de campaña que hará los conciertos mucho más amenos si cabe.

Hasta pronto,

Mr. I.