lunes, 20 de abril de 2009

El bar Tiky de Covarrubias

Aloha una vez más desde este vuestro tiki lounge!

Esta noche tenemos una entrada del estilo de nuestro amiguete Sr. Castaway, dado su carácter rancio y con olor a humedad.

El otro día recibí noticias de mis primos, que habían estado la Semana Santa de tour por la geografía española así, en general. Habían visto una ilustración de Lady Eve en un ascensor de un hotel usada sin permiso para anunciar celebraciones de primera comunión y habían sido servidos en un pub irlandés por Talita, la guapa granjerita de Granjero Busca Esposa, ambas noticias de bastante interés. Pero la nueva más cercana a la temática de vuestro blog favorito es la que relatamos seguidamente.


En sus peripecias por Castilla, mis primos fueron a parar a la localidad burgalesa de Covarrubias, paraje clásico de la meseta española más morcillera, como podéis apreciar en la foto superior. Y es en la Plaza de Doña Urraca donde se ubica el Bar Tiky, que por fuera no tiene pinta de local poly pop y lo cierto es que por dentro tampoco, pero su nombre es cuanto menos, atractivo a la vista de los arqueólogos urbanos como nosotros.


Su carta no deja de ser menos atractiva. Seleccionamos un menú: revueltos de ajetes, pimientos del piquillo o sopa de ajo de primero, cochinillo asado, surtido de escabechados o bacalao Tiky de segundo y arroz con leche de postre. Pero amigos, el plato estrella de la gastronomía rachela (gentilicio de Covarrubias), de apetitoso nombre, es la olla podrida, cuyos ingredientes principales son alubia roja, chorizo, costilla adobada, morcilla de Covarrubias y tocino. En ese caso, se recomienda pedir de postre un biomanán y el café con sacarina.


Y cómo son las cosas, otro vínculo con nuestra guerra, ya menos obvio, es que Covarrubias también fue un ilustrador y pintor mexicano muy estimado entre los aficionados al tiki y lo tropical, en especial al ya mencionado Sr. Castaway, que es fans. Miguel Covarrubias, también fotógrafo y etnólogo, viajó por todo el mundo mostrando en su trabajo la vida cotidiana de varios grupos étnicos.

En fin, amigos, que nunca se sabe dónde puede aparecer Tiki, aunque sea en las formas más insospechadas.

Aloha,

Mr. I.

1 comentario:

Señor Castaway dijo...

¡Donde podría estar localizado un bar tiki castellano si no es en un lugar llamado Covarrubias!
En el universo tiki no hay azar sino destino
¡Y que belleza ese rotulo en recia tipografía gótica!
¡Soy todo exclamaciones!